
El Gobierno regional de Murcia ha reconocido el valioso trabajo que el voluntariado ambiental lleva a cabo en el marco de la campaña ‘Territorio Tortuga’. Esta iniciativa, que comenzó en 2017, tiene como objetivo la detección, protección y custodia de los nidos de tortuga boba en las playas de la Región de Murcia.
La participación ciudadana se ha convertido en un elemento clave para asegurar el éxito reproductor de esta especie, que está catalogada como vulnerable y que ha ido incrementando su presencia en el litoral murciano, donde desde 2019 se han registrado nueve nidos.
Juan María Vázquez, consejero de Medio Ambiente, Universidades, Investigación y Mar Menor, destacó que la Región de Murcia es reconocida como Territorio Tortuga «gracias al compromiso creciente de cientos de voluntarios que dedican su tiempo a la vigilancia de las playas, la detección de rastros y la custodia de los nidos durante semanas».
El consejero subrayó que «el voluntariado es el alma de esta campaña. Sin ellos, la protección de los nidos y el éxito de las nuevas puestas no serían posibles. Son parte esencial del engranaje que permite que la tortuga boba siga eligiendo nuestras playas para anidar».
Además, Vázquez reveló que la Consejería ha previsto nuevas actuaciones para 2025 para reforzar el apoyo a estos voluntarios, tanto en materia logística como en la dotación de materiales, formación y campañas de divulgación.
Estas acciones incluyen ayudas al transporte para las asociaciones que realizan transectos y custodia, la organización de turnos de vigilancia, el suministro de linternas de luz roja para las guardias nocturnas, kits de señalización para rastros, materiales informativos y camisetas identificativas para los equipos de voluntariado.
El consejero también mencionó: «El Gobierno regional quiere que cada voluntario sepa que su contribución es valiosa y que la administración está a su lado proporcionándole los medios necesarios. La tortuga boba es un símbolo de la biodiversidad de nuestro litoral y su conservación requiere la suma de esfuerzos. Nuestro compromiso es acompañar a quienes ya se han puesto en marcha para protegerla».
Apoyo logístico y divulgativo para asegurar el éxito reproductivo
La campaña contempla varias medidas específicas en caso de confirmarse la existencia de nidos durante la temporada. Entre estas, se incluye la gestión de manutención básica para los voluntarios durante los turnos de custodia, que pueden prolongarse alrededor de 60 días, así como el apoyo in situ mediante personal especializado encargado de organizar turnos, coordinar materiales y atender las necesidades del voluntariado en la zona de anidación.
Se han editado nuevos materiales divulgativos para reforzar el conocimiento sobre el protocolo de actuación ante rastros o avistamientos, mejorar la identificación de los voluntarios y ampliar el alcance educativo de la campaña. La presencia de nidos suele atraer a un gran número de visitantes y se convierte en una plataforma privilegiada para sensibilizar a la sociedad sobre la importancia de respetar estos espacios durante la temporada de cría.
El consejero Juan María Vázquez insistió en que «la participación ciudadana es determinante para consolidar la Región de Murcia como área de nidificación de esta especie. Cada vez que un voluntario inicia un transecto, vigila un nido o comparte el protocolo con un bañista, está contribuyendo directamente al nacimiento de nuevas tortugas que un día podrían volver a nuestras playas para completar su ciclo de vida».
Finalizando, Vázquez destacó la importancia del trabajo colectivo, afirmando que «esa idea de continuidad y de esperanza es la que impulsa nuestro trabajo y la que queremos transmitir a todos los que forman parte de Territorio Tortuga».
Por otro lado, el Gobierno regional ha invertido durante 2025 casi 14.000 € en este programa, cofinanciado al 60 % con fondos FEDER y al 40 % con fondos propios de la Comunidad Autónoma. Esta inversión respalda la continuidad de las acciones de Territorio Tortuga durante 2026, con la convicción de que la colaboración entre administración, equipos técnicos, ayuntamientos, asociaciones y voluntarios es la clave para la protección duradera de esta especie emblemática.
