
SANTA CRUZ DE TENERIFE, 14 Ene. (EUROPA PRESS) – El Gobierno central, a través del Ministerio de Asuntos Exteriores, ha remitido ya su respuesta a la Comisión Europea para que incluya en la nueva estrategia de las Regiones Ultraperiféricas (RUP), entre otros aspectos, que el Programa de Opciones Específicas por la Lejanía y la Insularidad (POSEI) disponga de partidas específicas para Canarias y se limite la compra de vivienda.
Propuestas para el sector primario
Fuentes del Ministerio de Política Territorial, encargado de coordinar las acciones con otros departamentos como Hacienda, Agricultura, Pesca y Alimentación, Vivienda e Industria y Turismo, resaltan el «valor estratégico» del sector primario en las RUP, especialmente en Canarias. En este sentido, se solicita un «presupuesto suficiente» para el POSEI y una mayor «agilización administrativa y burocrática».
Medidas de sostenibilidad y vivienda
Se requieren medidas para la sostenibilidad, como establecer reglas para la renovación urgente de la flota pequeña de las RUP y la modificación del Reglamento (UE) para permitir ayudas de ‘minimis’ destinadas a reformas y mejoras de seguridad y sostenibilidad en buques pesqueros de menos de 12 metros.
En el ámbito de la Vivienda, el Ejecutivo central propone incluir medidas legislativas que faciliten la activación de mecanismos para «limitar» la adquisición de viviendas para uso no residencial en las RUP. El objetivo es reducir la presión sobre el mercado inmobiliario y mejorar el acceso a la vivienda para jóvenes y hogares vulnerables.
Aspectos relacionados con migraciones
El Gobierno también aborda el tema de las migraciones, proponiendo facilitar la redistribución de menores y la derivación de personas migrantes desde las RUP hacia el territorio europeo continental. Esta medida busca evitar la concentración de migrantes en estas regiones y garantizar un marco jurídico adecuado.
Ayudas de Estado y normativas
Respecto a las ayudas de Estado, se propone establecer un régimen «más flexible» para su aprobación en las RUP. Esta flexibilidad se lograría eliminando restricciones en cuanto a cuantías, sectores y plazos, siempre y cuando no se vea afectada la cohesión interna de la Unión.
El Ejecutivo también sugiere convertir las RUP en «sand-boxes» regulatorios. Estos espacios permitirían «probar innovaciones legislativas en un entorno controlado», simplificando normas y reduciendo cargas antes de su aplicación al conjunto de la Unión.
