El conseller del Mar y del Ciclo del Agua, Juan Manuel Lafuente, se reunió este lunes con representantes de los municipios que conforman la Mancomunitat del Pla, debido a la activación de la situación de alerta por sequía en la Unidad de Demanda (UD) de Es Pla. Durante el encuentro, se abordó la posibilidad de habilitar una partida presupuestaria para ayudar a cubrir los gastos de abastecimiento de agua en estos municipios.
En la reunión, según informaron fuentes de la Conselleria del Mar y del Ciclo del Agua, participaron además el director general de Recursos Hídricos, Joan Calafat, el gerente de Abaqua, Emeterio Moles, y un equipo de técnicos de la dirección general de Recursos Hídricos. Se discutieron temas de preocupación para los municipios de la Mancomunitat y se lograron consensos significativos.
Uno de los puntos analizados fue la revisión del Plan de Sequía de Baleares, que la Dirección General de Recursos Hídricos está llevando a cabo, así como la situación actual de la UD de Es Pla, que se encuentra en alerta, lo que permite adoptar medidas y restricciones en determinados usos del agua, aunque no ha llegado a un escenario de emergencia.
Además, se revisó el estado de las ayudas del Impuesto de Turismo Sostenible (ITS) en apoyo a proyectos municipales. De los 57 millones de euros previstos por la Conselleria del Mar y del Ciclo del Agua para los ayuntamientos, a los municipios de la Mancomunitat del Pla les corresponden 5,4 millones para impulsar actuaciones hidráulicas. Desde la Conselleria, se ha considerado que la reunión fue positiva y enfocada en la planificación a futuro.
Ayuda Económica
La presidenta de la Mancomunitat del Pla de Mallorca, Joana Maria Pasqual, explicó que aunque no se llegó a un acuerdo concreto durante la reunión, ambas partes se comprometieron a seguir trabajando en soluciones para la situación que enfrenta el interior de la isla. El Govern aseguró que estudiará la posibilidad de habilitar una partida presupuestaria para ayudar a la falta de agua en los municipios afectados.
Pasqual recordó que el año pasado se gastaron alrededor de 800.000 euros en esta cuestión, advirtiendo que este año no se prevé que la cifra sea menor. También destacó el compromiso del Govern de impulsar proyectos de canalización de agua hacia el Pla, lo que podría ser una solución definitiva a los problemas hídricos de la zona, aunque reconoció que estos proyectos son «costosos, laboriosos y farragosos de tramitar», lo que podría retrasar su ejecución durante varios años.
En relación a la situación de alerta y a la decisión de no declarar la emergencia, Pasqual explicó que los técnicos consideraron que los indicadores actuales no justifican esta declaración. Anteriormente, una declaración de emergencia conllevaría severas restricciones de agua, que no todos los municipios del Pla necesitan adoptar, ya que cada uno presenta una situación diferente.
Por último, subrayó que lo más importante es recibir apoyo económico y que se reconozcan las inversiones realizadas en la costa, que no se han traducido en beneficios para el interior de la isla, sentenciando: «A nosotros el título que se le dé a la situación nos da igual; lo que necesitamos es que nos ayuden económicamente y que se nos compense».
