BARCELONA, 8 de abril – El Govern de la Generalitat ha movilizado una inversión de 151 millones de euros en el primer año de ejecución del Plan de Impulso del Vehículo Eléctrico en Catalunya (Pivecat) 2025-2030, superando los 103 millones de euros previstos inicialmente. Así lo ha explicado el conseller de Empresa y Trabajo de la Generalitat, Miquel Sàmper, en declaraciones a los medios antes de la segunda reunión de la mesa de trabajo del plan y coincidiendo con el cierre del primer año de ejecución.
Además, según los datos compartidos por Sàmper, a lo largo de 2025 las matriculaciones de vehículos eléctricos supusieron un 24% del total, lo que representa un incremento de nueve puntos respecto al año anterior, cuando alcanzaron un 14,3%. Este dato ha sido considerado un avance significativo: «Teníamos dudas en España, Catalunya y Europa sobre si aumentarían las ventas y matriculaciones del vehículo eléctrico».
Puntos de Carga
El conseller también ha resaltado que se han instalado un total de 2.500 nuevos puntos de carga públicos en todo el territorio catalán, con una mayor concentración en la provincia de Barcelona, donde hay actualmente la mayor demanda. «No solo es importante que haya más matriculaciones, sino que la red esté preparada para que estas nuevas adquisiciones puedan cargarse donde sea necesario», ha defendido Sàmper. Sin embargo, este avance aún está lejos del nivel de instalación de Noruega, que es el país más avanzado en este ámbito.
Ayudas a Consumidores y Empresas
En su primer año, el plan también ha movilizado 100 millones de euros en ayudas, tanto a particulares —como parte del plan estatal Moves III para apoyar la movilidad eléctrica— como a 250 empresas para impulsar sus procesos de transformación. Además, se han destinado otros 25 millones de euros directamente a la red de puntos de carga.
Sàmper destacó que las ayudas empresariales han estado orientadas a compañías que están renovando sus flotas hacia modelos eléctricos e híbridos, así como a empresas de la cadena de valor que fabrican productos para modelos de combustión fósil, permitiendo que «puedan comenzar la transición sin verse afectadas».
Contexto Energético
El plan Pivecat ha cerrado su primer año de ejecución en un contexto marcado por el conflicto entre Israel y Estados Unidos con Irán, donde la energía es «la consecuencia económica más importante». Esto ha acelerado los esfuerzos desde Europa, España y Catalunya para impulsar el vehículo eléctrico. «Estamos en esta línea de potenciar aún más el trabajo que comenzamos el año pasado, antes del estallido de la guerra. Ahora debemos convertir esta situación global geopolítica, que no es agradable para nadie, en una oportunidad para avanzar en el vehículo eléctrico», ha añadido Sàmper.
