PALMA, 24 Mar. (EUROPA PRESS) – El Govern destinará al menos 5.000.000 euros para financiar nuevos proyectos estratégicos en el sector agroalimentario tras el cierre de Agama, la principal empresa lechera de Mallorca. Lo ha anunciado el conseller de Agricultura, Pesca y Medio Natural, Joan Simonet, durante su comparecencia en el pleno del Parlament de este martes para dar cuenta de las actuaciones llevadas a cabo por el Ejecutivo tras el cese de la actividad de la empresa lechera mallorquina.
Esta inversión, ha explicado, se enmarca en una estrategia de transformación del modelo productivo y de refuerzo de la competitividad del sector primario, y se financiará mediante fondos del impuesto de turismo sostenible (ITS). Simonet subrayó que esta partida nada tiene que ver con las medidas que el Govern tiene previsto adoptar para ayudar al sector a afrontar las coyunturas económicas derivadas de la guerra en Irán y del contexto de conflicto bélico internacional. «Hablamos de políticas de fondo, pensadas para reforzar el sector a medio y largo plazo», añadió.
El conseller reivindicó que esta financiación va en la línea de otras medidas adoptadas por su departamento a lo largo de la legislatura, como la línea específica para proyectos estratégicos que desde 2023 ha permitido impulsar inversiones como una central de procesamiento y valorización de la algarroba o un centro de recepción y procesamiento de carne en Manacor.
En 2024, se realizaron otras inversiones millonarias en el sector de la patata, un obrador de harinas, una línea de cítricos en Sóller, una fábrica de pimentón ‘tap de cortí’ o una nueva almazara. Esta tendencia se ha intensificado este año con una convocatoria que ha registrado un récord de 42 proyectos y una inversión global de 17.500.000 euros, con iniciativas como un obrador comunitario ecológico, una nueva fábrica de productos lácteos o proyectos vinculados a cereales y transformación. Además, ha anunciado una sublínea específica de 2.250.000 euros para el sector lácteo, orientada a impulsar la transformación dentro de las propias explotaciones.
La Situación de Agama
La primera parte de su intervención la ha dedicado exclusivamente a realizar un repaso de la situación que ha derivado en el cierre de Agama, el objeto de su comparecencia, que había sido solicitada por el PSIB. Simonet recordó que el cambio de modelo en la empresa se inició con el paso de un proyecto con «arraigo local», bajo el grupo Bordoy, a su integración en la multinacional Damm, «con intereses globales», lo que supuso una «progresiva pérdida de control y vinculación con el territorio».
En los últimos años, se ha producido una reducción significativa del número de ganaderos proveedores, la deslocalización de parte de la producción y cambios en la estrategia comercial que han limitado la capacidad de crecimiento del sector, lamentó. «Se ha pasado de incentivar la producción a limitarla por decisiones de mercado que no tenían en cuenta la realidad del territorio», explicó.
El conseller defendió que su departamento ha mantenido diversas reuniones con ganaderos y trabajadores, ha controlado los contratos lácteos y ha realizado una búsqueda activa de alternativas, entre las cuales figuraba la posibilidad de un proyecto con participación pública y capital privado que finalmente no ha prosperado. Especialmente crítico fue con el papel de Damm, a quien reprochó que abandonara su compromiso con los productores locales, deslocalizara la actividad de Agama y tuviera una «política errática» de precios.
«No han jugado limpio y no han sido claros, han tenido un doble juego con los productores, los distribuidores y los ganaderos, a quienes no han respetado ni están respetando al romper sus compromisos», señaló. Simonet explicó que la ruptura de compromisos adquiridos y determinadas decisiones comerciales han agravado la situación, han generado incertidumbre y han dificultado la continuidad del modelo. En este contexto, reiteró que el Govern reclamará la devolución de una ayuda millonaria y anulará la declaración de proyecto estratégico.
Ante este escenario, el conseller defendió que la situación de Agama marca el final de un modelo, pero no del sector. «El sector lácteo continúa. Y continúa con más fuerza si avanzamos hacia modelos en los que los productores tengan mayor control sobre la transformación y la comercialización», concluyó.
Críticas de la Izquierda
La izquierda en pleno ha criticado no solo el cierre de la empresa lechera, sino también el papel que ha mantenido el Govern a lo largo del proceso. El socialista Marc Pons, por ejemplo, ha acusado a Simonet de tomar decisiones «sin pensar en el interés del conjunto del sector primario», sino en empresas concretas, y ha considerado que se ha «puesto de lado» tras el anuncio del cese de la actividad de Agama.
Ferran Rosa (MÉS per Mallorca) ironizó con las críticas del conseller a Damm. «Ha descubierto lo que es el capitalismo, que las multinacionales solo buscan hasta el último céntimo y son depredadoras del territorio y de los derechos laborales», dijo. No obstante, el diputado ecosoberanista consideró que, con su discurso, el Govern pretende dar a entender que «la culpa es de un tercero y que ellos no tienen que hacer nada», algo que ha rechazado.
El diputado por Unidas Podemos, José María García, sostuvo que el cierre de Agama es resultado «de una nefasta gestión de la multinacional y de una falta de gestión por parte de la Consellería». El portavoz del PP, Sebastià Sagreras, criticó a la izquierda por haber apostado por «el ruido político y la desunión» ante una situación como la derivada del fin de la actividad de una empresa emblemática del sector primario mallorquín. El ‘popular’ se sumó a las críticas a la multinacional por dejar «un solar» el sector «dejando por el camino» a 16 productores lecheros.
El grupo parlamentario de Vox fue el único que no intervino, ya que ninguno de sus cinco diputados se encontraba en el salón de plenos cuando llegó su turno de palabra.
