
VALLADOLID, 9 de diciembre. (EUROPA PRESS) – El Comité de Expertos, integrado por más de 15 entidades, además de las consejerías de Agricultura y Ganadería y Medio Ambiente, ha comenzado a establecer medidas para combatir la peste porcina africana (PPA) en Castilla y León y prevenir la aparición de focos en la región, algo que hasta la fecha no ha sucedido.
La consejera de Agricultura y Ganadería, María González Corral, ha enfatizado la necesidad de «redoblar» las medidas de bioseguridad implementadas en los últimos años, que han demostrado ser efectivas. Además, se prevé controlar la población de jabalíes mediante la caza y mantener las exportaciones a través de la regionalización, diferenciando zonas no afectadas por la enfermedad.
El Comisión llevó a cabo su primera reunión el martes con la participación del Gobierno regional, representantes de la industria cárnica, del sector productor y del ámbito académico y científico, junto con la Federación de Caza de Castilla y León.
Durante la reunión, González Corral explicó que la Junta ya mantenía contacto con el sector para abordar el problema de la PPA, y se formalizó la constitución del Comité con el objetivo de establecer metas «a corto, medio y largo plazo», a pesar de que aún no haya habido casos en la Comunidad.
La consejera recordó que, hasta el momento, los casos de PPA se han limitado a jabalíes y que la enfermedad no afecta a los humanos, garantizando así la seguridad en el consumo de productos porcinos, un sector clave para Castilla y León, que ha invertido significativamente en medidas de bioseguridad que se deben fortalecer ante una enfermedad que no se registraba en España desde hace más de 30 años.
González Corral indicó que las medidas han funcionado hasta ahora y espera que continúen siendo efectivas, aunque es fundamental seguir trabajando de manera «coordinada». Por este motivo, la Consejería de Medio Ambiente también participa en el Comité con el fin de controlar al jabalí, considerado el posible vector de transmisión.
Además, se trabaja en la ampliación de la orden de emergencia cinegética para cazar jabalíes, con el objetivo de reducir la población de este animal salvaje y, por ende, la posibilidad de transmisión al sector porcino.
En paralelo, se están atendiendo algunas demandas del sector, como la importancia de la regionalización, que permite la exportación desde las regiones no afectadas en lugar de cerrar toda la producción nacional. La consejera señaló que se han alcanzado acuerdos con países como China y Reino Unido al respecto, pero existen otros países donde las barreras se mantienen. Por esto, se ha instado al Ministerio de Agricultura a trabajar en esta línea, dada la relevancia del sector, en el que Castilla y León ocupa el tercer lugar en número de cabezas de ganado, con un volumen de exportaciones significativo, representando el 13% de las ventas al exterior.
«Es crucial que estemos aquí, atendiendo, escuchando y analizando qué medidas debemos implementar a corto, medio y largo plazo», agregó.
Retos y Desafíos
El veterinario y director de la Asociación Nacional de Productores de Ganado Porcino (Anprogapor), Miguel Ángel Higuera, destacó que el grupo de expertos busca definir «retos y desafíos» ante la PPA detectada en la provincia de Barcelona, que, hasta ahora, solo se ha encontrado en jabalíes.
No obstante, los productores son «los damnificados secundarios» de un problema estructural que también repercute en los mercados exteriores, donde depende de la aceptación de sus productos.
«Nuestro objetivo en Castilla y León es seguir siendo una economía absolutamente libre de peste porcina africana», subrayó Higuera, quien consideró esencial colaborar con la Consejería en las medidas de protección desarrolladas durante años y, de ser necesario, darles «un impulso más».
Asimismo, enfatizó que el Estado debe proporcionar todos los recursos necesarios para controlar y erradicar la PPA lo antes posible.
«Este grupo de expertos debe establecer los riesgos y amenazas, así como una hoja de ruta para que, en caso de que la enfermedad llegue a la Comunidad, estemos preparados», añadió Higuera, quien advirtió que, en caso de un problema, no será momento para la reflexión, sino para ejecutar las medidas previamente establecidas.
En esta línea, el presidente del Consejo de Colegios Veterinarios de Castilla y León, Rufino Álamo, resaltó la capacidad de España para tener un sistema de vigilancia eficiente que ha permitido identificar rápidamente el problema, lo que asegura la implementación de medidas oportunas para evitar la difusión de la enfermedad, algo que no ocurrió en el pasado cuando la enfermedad llegó con un atraso considerable y se expandió rápidamente.
Álamo considera que, por ahora, la enfermedad está perfectamente circunscrita afectando solo a animales silvestres, lo que garantiza la seguridad a los consumidores. Adicionalmente, mencionó que estamos ante una enfermedad muy virulenta que puede provocar la muerte de los animales rápidamente, lo cual podría llevar a una posible erradicación debido a la limitada población ganadera en la zona afectada.
El representante de la profesión veterinaria reafirmó que la rapidez en la toma de medidas permite que, de acuerdo con la evolución del problema, se pueda asegurar que probablemente la situación pueda mantenerse «perfectamente circunscrita» y que la cabaña ganadera en el país es actualmente «totalmente segura.»
Álamo insistió en la capacidad del país para controlar este problema que se logró erradicar hace más de tres décadas, y considera que las medidas actuales son «suficientes y adecuadas» para evitar la expansión de la enfermedad.
Medidas Adoptadas
Además de las medidas que se originen en este grupo de trabajo, la consejera de Agricultura y Ganadería ha recordado que ya se han implementado algunas, como la disponibilidad de información en internet para el sector y el envío de más de 2.000 mensajes de texto y correos electrónicos a los productores y sus explotaciones, con el fin de fortalecer las medidas de bioseguridad.
Asimismo, se colabora «de forma coordinada» con la Consejería de Medio Ambiente para habilitar la orden de emergencia cinegética y ampliar las posibilidades para la caza del jabalí. También se ha puesto en marcha, a través del 112, un protocolo que indica a los ciudadanos cómo actuar si detectan algún jabalí muerto o moribundo.
En cualquier caso, González Corral subrayó la necesidad de prevenir, para lo cual hay diversas medidas de bioseguridad y capacitación en las que se ha invertido en los últimos años. En este contexto, Miguel Ángel Higuera subrayó que solo España tiene estas medidas reguladas en la Unión Europea y es fundamental insistir en que todos los ganaderos implementen estas medidas, especialmente las que buscan separar el «riesgo» exterior de la «parte limpia» de la granja, como vallados, vestuarios, duchas, vados sanitarios, arcos de limpieza para vehículos y mallas pajareras en las ventas.
