El Servicio de Neurocirugía del Hospital Universitario de La Princesa, centro público de la Comunidad de Madrid, se suma al Día Mundial de la Neurocirugía Funcional, establecido por la Sociedad Española de Neurocirugía Funcional y Estereotáctica (SENFE) el 3 de febrero, para concienciar sobre la importancia de esta disciplina dentro del campo de la Neurocirugía. Los avances en esta área han permitido mejorar significativamente síntomas como el temblor y la rigidez en la enfermedad de Parkinson, las obsesiones en el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC), la epilepsia y otros trastornos que afectan la calidad de vida de los pacientes.
Qué es la Neurocirugía Funcional
La Neurocirugía Funcional es una rama de esta especialidad destinada a mejorar o restaurar, mediante cirugía, funciones del cerebro que han sido anuladas o alteradas en determinadas enfermedades neurológicas o psiquiátricas. A diferencia de la neurocirugía clásica, que se centra en la anatomía estructural, la neurocirugía funcional actúa sobre la fisiología cerebral, modulando funciones motoras, sensoriales, cognitivas o emocionales. En este sentido, el Hospital de La Princesa cuenta con más de 20 años de experiencia en el abordaje quirúrgico de estas patologías, logrando altas tasas de éxito.
El Servicio de Neurocirugía del Hospital Universitario de La Princesa es el encargado de llevar a cabo este tipo de intervenciones. Las principales áreas de aplicación se centran en trastornos del movimiento, como el tratamiento de la enfermedad de Parkinson, el temblor esencial y ciertas distonías o trastornos del movimiento. También es adecuada para pacientes con epilepsia que no responde al tratamiento farmacológico y para aquellos con dolor crónico, como el dolor neuropático refractario. Trastornos psiquiátricos específicos, como la depresión resistente o el TOC, pueden beneficiarse significativamente de estas intervenciones quirúrgicas.
Técnicas utilizadas en Neurocirugía Funcional
Los procedimientos son altamente precisos y las técnicas de abordaje se seleccionan según la patología, el perfil del paciente y la relación riesgo-beneficio. Algunas de las técnicas empleadas son:
- Estimulación cerebral profunda: Implica la implantación de electrodos en áreas específicas del cerebro, que actúan como conductores de corriente eléctrica para modular la actividad neuronal.
- Lesiones funcionales: Se realizan mediante radiofrecuencia o ultrasonidos focales de alta intensidad.
- Neuromodulación periférica: Como la estimulación del nervio vago, uno de los principales nervios del sistema nervioso autónomo.
- Estimulación cortical y medular: Alternativas quirúrgicas adicionales.
- Cirugía guiada por conectividad: Utiliza tractografía, un procedimiento de neuroimagen por resonancia magnética para visualizar en 3D las fibras nerviosas.
Brindar estas técnicas a los pacientes que padecen diferentes patologías para mejorar su calidad de vida es posible gracias al trabajo multidisciplinario de los profesionales del Hospital Universitario de La Princesa. Este equipo incluye neurocirujanos, neurólogos, neurofisiólogos, anestesiólogos, psiquiatras, personal de enfermería, trabajadores sociales, ingenieros y científicos de datos, todos colaborando como un engranaje preciso para optimizar la calidad de vida de los pacientes.
Un referente en la especialidad
El servicio de Neurocirugía del Hospital de La Princesa, desde su creación en 1984, se ha posicionado como un referente en la especialidad dentro de la sanidad madrileña. Su amplia cartera de servicios abarca, además de la neurocirugía funcional y estereotáctica, la cirugía de columna.
De hecho, este servicio es un referente nacional CSUR para el tratamiento de la epilepsia refractaria, la neuromodulación cerebral del dolor neuropático refractario y, junto con el servicio de neurología, desde 2017, para la cirugía de los trastornos del movimiento.
Actualmente, su actividad asistencial supera las 700 intervenciones al año, que incluyen alrededor de 70 intervenciones de neurocirugía funcional, más de 220 craneotomías y cerca de 60 intervenciones de columna vertebral complejas.
Las facetas docentes e investigadoras del servicio, que incluyen investigaciones de alto impacto tanto a nivel nacional como internacional, completan un servicio que opera con las más altas cotas de calidad.
