Córdoba, 10 de septiembre de 2025 – El informe de la Policía Científica sobre el origen del incendio en una capilla de la Mezquita-Catedral de Córdoba, ocurrido a principios de agosto, concluye que el fuego se inició de manera accidental debido a una barredora eléctrica que se encontraba almacenada en el edificio patrimonial. Esta conclusión fue confirmada por fuentes de la investigación, que han enviado el informe a la autoridad judicial, específicamente al Juzgado de Instrucción número 2 de Córdoba.
Tras semanas de trabajo, el arquitecto conservador de la Mezquita-Catedral, Gabriel Rebollo, informó que los trabajos de emergencia para garantizar la seguridad del conjunto monumental están «ejecutados en más del 90%». También destacó que el Cabildo tiene la intención de implementar un sistema de nebulización en todo el edificio, el cual funcionará como medida contra incendios.
En declaraciones a un canal de televisión, Rebollo detalló que los daños ocasionados por el incendio del 8 de agosto se han concentrado en tres áreas específicas, incluyendo la cubierta de tres capillas y la del vestíbulo de la Puerta de San Nicolás. Según sus estimaciones, la superficie afectada ronda los 80 metros cuadrados, lo que representa aproximadamente un 1% del conjunto monumental de la Catedral. «El fuego se confinó en una zona muy pequeña; el verdadero riesgo era que pudiera haberse extendido», afirmó.
Respecto a los daños estructurales, Rebollo precisó que algunas de las cubiertas colapsaron tras las llamas, mientras que otras han quedado inutilizadas. Sin embargo, destacó que «la suerte» fue que las dos capillas más valiosas de la Mezquita-Catedral —la Capilla de San Nicolás y la del Espíritu Santo— cuentan con cubiertas de piedra que actuaron como barrera, soportando el peso de la estructura de madera que cayó sobre ellas. Gracias a esto, ambas capillas «han sufrido realmente muy pocos daños».
La capilla que resultó más dañada es una tercera, que cuenta con una bóveda de crucería de cañizo, sin capacidad estructural resistente, lo que provocó su colapso durante el incendio, dejando el interior «a cielo abierto». Aun así, se subrayó que el retablo de esta capilla ha sido el menos afectado por las llamas y el humo.
Primera fase de recuperación
Esta primera fase se encuentra enmarcada dentro de un proyecto de emergencia destinado a garantizar tanto la seguridad del edificio como de las personas. Rebollo aseguró que «está ejecutado en una proporción muy alta, más del 90% está asegurado».
Adicionalmente, se espera la redacción de los proyectos de restauración, que permitirán evaluar y reparar otras áreas de la catedral que fueron afectadas por el incendio. «Lo que se ha perdido son cubiertas que fácilmente se pueden reconstruir, porque se colocaron hace unos seis años, y vamos a volverlas a hacer con algunos cambios técnicos, mientras que en las partes interiores vamos a restaurar los daños que hayan sufrido las capillas», indicó.
En relación con las medidas de seguridad, Rebollo resaltó que «uno de los aspectos más efectivos han sido los protocolos» establecidos con anterioridad, que permitieron una actuación rápida y colaborativa. También comentó sobre el sistema de nebulización que se planea implementar en los próximos años en todo el edificio. Este sistema, que fue utilizado en Notre Dame como «medida contra fuego», «aunque es costoso, resulta muy seguro».
Fondo de contingencia
Entretanto, el Cabildo Catedral ha expresado su agradecimiento a «todas las iniciativas que provengan de instituciones, de cualquier administración» y también «de iniciativas privadas», como muestra de «solidaridad y de apoyo» tras el incendio. Se aclaró que para restaurar la zona afectada por las llamas, cuentan con su propio «fondo de contingencia».
El portavoz del Cabildo Catedral, José Juan Jiménez Güeto, manifestó que están «tremendamente agradecidos» tras el anuncio de la consejera de Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía, Patricia del Pozo, sobre la aprobación del plan de intervención de emergencia para la zona afectada, destacando que el proyecto de restauración tendría un coste estimado de alrededor de 1.000.000 euros.
A pesar de esto, Jiménez indicó que «la cuestión no es un tema económico», dado que, para afrontar «el plan de actuación» previsto para «la recuperación y restauración» de los daños causados por el incendio, el Cabildo dispone de un fondo de contingencia que dota anualmente, como previsión ante cualquier tipo de desgracia. Esto incluye desde incendios hasta posibles terremotos.
Jiménez subrayó que «ante cualquier circunstancia que pudiera surgir, el Cabildo siempre dota anualmente ese fondo de contingencia». «Por lo tanto, la cuestión económica no va a ser ningún problema», aseguró, añadiendo que «el Cabildo puede afrontar económicamente la restauración». Sin embargo, enfatizó que «sería muy importante que esa iniciativa de todas las administraciones» se traduzca en una agilización de todos los plazos y permisos, para que se puedan acometer lo antes posible todas las intervenciones que se establezcan en ese plan de actuación.
Valoración de la UNESCO
Mientras tanto, el director del Centro de Patrimonio Mundial de la UNESCO, Lazare Eloundou Assomo, envió una carta al deán-presidente del Cabildo Catedral, Joaquín Alberto Nieva, en la que agradece la «eficaz manera en que el Cabildo Catedral, junto con las autoridades locales de la ciudad, logró rápida y eficientemente controlar el incendio en la Mezquita-Catedral, un sitio inscrito en la Lista del Patrimonio Mundial, el 8 de agosto».
En la carta, fechada el 20 de agosto, Eloundou destaca «en particular, los protocolos de prevención contra incendios que fueron implementados y aplicados de manera coordinada y oportuna». Valora que esto «permitió evitar la pérdida de vidas humanas o un fuego de grandes proporciones y daños a este valiosísimo monumento, de excepcional importancia para toda la humanidad».
El director concluyó su carta agradeciendo al deán de la Catedral «su colaboración constante y apoyo en la aplicación de la Convención del Patrimonio Mundial».
