
Los investigadores Alberto Concellón Allueva y Mauricio Vera Arévalo. – INMA
Zaragoza, 20 Ene. (EUROPA PRESS) – Un equipo de investigadores del INMA, instituto mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universidad de Zaragoza, ha desarrollado un nuevo tipo de biosensor capaz de detectar patógenos de forma rápida y sencilla utilizando cristales líquidos. Estos materiales son conocidos por su uso en pantallas, pero tienen propiedades sorprendentes más allá de la electrónica.
El estudio ha sido publicado en la prestigiosa revista Journal of the American Chemical Society, una de las publicaciones científicas de mayor impacto internacional en Química.
La investigación ha estado liderada por el investigador ‘Ramón y Cajal’ Alberto Concellón Allueva, con la participación del investigador predoctoral Mauricio Vera Arévalo, ambos pertenecientes al grupo CLIP (Cristales Líquidos y Polímeros) del INMA y de la Universidad de Zaragoza.
Un Problema de Salud Pública
Las enfermedades transmitidas por alimentos continúan siendo un problema importante de salud pública. Bacterias como la Salmonella o la Listeria, que pueden encontrarse en carne, aves, frutas o verduras, causan miles de infecciones cada año. Detectarlas a tiempo es crucial para evitar brotes, pero los métodos actuales suelen ser lentos, complejos y requieren varios días de incubación en el laboratorio.
Una Innovación en Detección
La clave de este nuevo avance radica en el sistema de detección basado en cristales líquidos, materiales extremadamente sensibles a lo que ocurre en su interfase con el agua. Cuando estos cristales entran en contacto con determinadas moléculas o microorganismos, su organización interna cambia. Hasta ahora, dichos cambios solo podían observarse con microscopios especiales y personal experto, lo que dificultaba su uso fuera del laboratorio. Sin embargo, el trabajo publicado en el Journal of the American Chemical Society propone una alternativa: convertir los cambios en el orden molecular del cristal líquido en señales de luz fluorescentes directamente cuantificables, y por tanto, fáciles de medir.
Aprovechando la Fluorescencia
Los investigadores del grupo CLIP han creado pequeñas gotas de cristal líquido diseñadas para reconocer específicamente un patógeno. Cuando la bacteria está presente, altera la estructura del cristal líquido y provoca que la gota «se encienda» o «se apague» en fluorescencia, un efecto que puede medirse con dispositivos portátiles y compactos, como espectrofotómetros portátiles.
Velocidad y Sensibilidad en la Detección
Gracias a este sistema, es posible detectar bacterias como Salmonella en aproximadamente una hora y con una sensibilidad muy alta, incluso cuando hay muy pocas células presentes. Además, el método es fiable en condiciones experimentales variables. Este avance abre la puerta a tests rápidos, portátiles y fáciles de usar, que podrían emplearse en plantas de procesado de alimentos, controles de calidad e incluso en el ámbito doméstico en el futuro.
Flexibilidad de la Tecnología
La tecnología es flexible: al modificar el sistema de reconocimiento, podría adaptarse para detectar otros patógenos de interés sanitario, ampliando así su aplicación en el ámbito de la salud pública.
