MADRID, 17 de noviembre de 2025 (EUROPA PRESS) – El juez del ‘caso Leire Díez’ ha llamado a declarar este lunes como imputada a la exmilitante del PSOE, a la que considera la cabecilla de un grupo que buscaba información sobre mandos de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil y de la Fiscalía Anticorrupción.
Para el juez Arturo Zamarriego, la exmilitante socialista «lidera» una «actuación delictiva, continuada y coordinada» con el empresario Javier Pérez Dolset, también citado, y el periodista Pere Rusiñol, que busca «recabar información comprometida o irregular» para «anular o malbaratar» investigaciones en «casos relevantes que afectan a políticos y empresarios», según expuso en un auto.
Díez y Pérez Dolset están citados por presuntos delitos de tráfico de influencias y cohecho ante el Juzgado de Instrucción Número 9 de Madrid. Las pesquisas surgen de varias denuncias contra la exmilitante socialista tras la revelación de audios en los que se la escucha ofrecer favores al empresario investigado Alejandro Hamlym a cambio de información sensible.
Denuncias y Manipulación
Además, el juez incorporó las denuncias presentadas por los fiscales Ignacio Stampa y José Grinda, que denunciaron un presunto intento de soborno por parte de los investigados. La Fiscalía reclamó al instructor que uniera las denuncias, al entender necesario investigar los hechos «conjuntamente» porque el «patrón de actuación es exactamente el mismo».
El fiscal Juan Pablo Nieto, en un recurso, indicó que es «fundamental» la «singularidad de que estas presuntas ofertas de soborno tienen como fuerza principal, que les da credibilidad, la supuesta apariencia que ha conseguido crear la señora Leire Díez, de que ella habla en nombre de altas instancias del Estado».
Según Nieto, es «evidente» que los denunciados: Díez, Pérez Dolset y Rusiñol, podrían estar involucrados en un plan delictivo, unidos por la necesidad de desacreditar a las instituciones mencionadas, en referencia a la UCO y Anticorrupción.
Declaraciones Reveladoras
Según una grabación presentada por el fiscal Stampa, la principal investigada mantuvo una reunión el pasado 7 de mayo con él, junto a Pérez Dolset y el empresario Luis del Rivero, donde Díez se presentó como «mano derecha» del entonces secretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán, y como «la persona que ha puesto el PSOE». «Yo traslado luego», aseguró.
Díez afirmó que el encuentro era «estrictamente confidencial». «Es una reunión que se queda aquí, pero digamos que yo soy la persona que ha puesto el PSOE a ver qué había detrás de todo esto», manifestó.
Pérez Dolset añadió que, ante la imputación de Begoña Gómez, esposa de Pedro Sánchez, «el presidente ya dijo que se limpie todo», y matizó: «sin límite». «Los policías que falsifiquen informes, fuera. Los fiscales que oculten pruebas, fuera. Los que fabriquen causas, fuera. Y la politización del sistema judicial», declaró.
Investigaciones y Testimonios
El periodista Pere Rusiñol, el tercer investigado, negó haber intermediado para hacer llegar a Grinda un presunto soborno por parte de la exmilitante socialista. Reconoció haber llevado un documento a la reunión con el fiscal anticorrupción, pero argumentó que era para contrastar información como periodista.
Los fiscales José Grinda e Ignacio Stampa, que denunciaron el presunto soborno, ratificaron sus denuncias ante el juez. Grinda aseguró que Rusiñol le mencionó que Díez tenía influencia en el PSOE. Stampa, a su vez, afirmó que la exmilitante le dijo que el presidente del Gobierno estaba preocupado por «las saunas» de su suegro y había dado la «orden» de «limpiar sin límites».
Por otro lado, el comandante de la Guardia Civil Rubén Villalba, investigado en el ‘caso Koldo’, indicó que Díez le comentó que habría una purga en la Benemérita y que sería recompensado, prometiéndole un ascenso y la financiación de su defensa.
El abogado Jacobo Teijelo, que defiende a Cerdán en el ‘caso Koldo’, se acogió al secreto profesional y no respondió sobre las reuniones de la exmilitante socialista.
