
BURGOS, 23 Ene. (EUROPA PRESS) – La Guardia Civil ha puesto a disposición judicial a un varón de 30 años como presunto autor de un delito de lesiones ocurrido durante el partido de fútbol disputado el pasado fin de semana entre equipos no federados en la localidad de Buniel. En este encuentro, uno de los jugadores agredió al juez de línea, según informaron fuentes del Instituto Armado.
La Central COS de la Guardia Civil fue informada de una agresión en un campo de fútbol, movilizando varias patrullas de Seguridad Ciudadana para poner fin al conflicto y llevar a cabo las primeras actuaciones policiales. Esta operación forma parte del Plan para la Prevención de la Violencia en Espectáculos Deportivos.
Efectivos del Puesto de la Guardia Civil de Buniel realizaron las pesquisas necesarias que permitieron, en un breve espacio de tiempo, esclarecer lo ocurrido y la plena identificación del implicado. El conflicto se inició tras varias faltas de respeto hacia el conjunto arbitral proferidas por el ahora investigado, lo que resultó en su expulsión durante la primera parte del encuentro.
Desde el banquillo, el jugador se abalanzó sobre el árbitro asistente propinándole varios puñetazos antes de ser separado por jugadores y espectadores, aunque no se pudo evitar que el juez de línea sufriera una serie de lesiones de carácter leve.
Una vez localizado, el investigado, junto con las diligencias instruidas, ha sido puesto a disposición de los Juzgados de Instrucción de Burgos. No es la primera vez que este individuo, quien ya ha sido expulsado de la competición a raíz de lo ocurrido, se vincula con hechos de naturaleza similar que han tenido lugar en el pasado reciente.
Estas acciones están contempladas en el Código Penal como delitos de lesiones. Dependiendo de la gravedad de las mismas, pueden conllevar desde penas de multa hasta prisión, con un máximo que puede suponer la pérdida de libertad durante un periodo de 12 años.
La Guardia Civil recuerda la importancia del respeto y el comportamiento cívico en el marco de este Plan, condenando cualquier tipo de violencia dirigida contra espectadores, rivales o aquellos que velan por el correcto desarrollo de las competiciones.
