
El jurado popular decide sobre el homicidio en Béjar
SALAMANCA, 31 Ene. (EUROPA PRESS) – El jurado popular ha declarado en su veredicto que el crimen que tuvo lugar en Béjar (Salamanca) en agosto de 2023 en el que un hombre, autor confeso de los hechos, acabó con la vida de su pareja, una mujer de 40 años, fue un homicidio doloso sin alevosía.
Detalles del veredicto del jurado
El jurado popular, compuesto por nueve personas (cinco mujeres y cuatro hombres), emitió su veredicto a primera hora de este sábado. Se mostraron como probados, con ocho votos a uno, que la muerte ocurrió sin alevosía, puesto que la víctima pudo defenderse. Asimismo, confirmaron que la causa de la muerte fue asfixia y sofocación.
Agravantes, atenuantes y peticiones de pena
El jurado se manifestó unánime (nueve votos a cero) al no aceptar la agravante de género, aunque sí la de parentesco. También consideraron aplicables las atenuantes de arrebato y confesión, descartando la influencia del alcohol y la cocaína en la muerte.
Tras conocerse el veredicto, el fiscal modificó su petición de pena por homicidio doloso a 15 años de prisión, acompañada de inhabilitación absoluta durante el tiempo de la condena y ocho años de libertad vigilada. Por su parte, la acusación particular respaldó esta misma solicitud, mientras que la defensa del acusado, dado el veredicto, solicitó cinco años de prisión, fundamentando su petición en la existencia de dos circunstancias atenuantes y una agravante.
Circunstancias familiares y proceso judicial
La defensa también solicitó que no se imponga indemnización a los menores hijos de la fallecida, dado que en el momento del crimen se encontraban bajo tutela y en proceso de adopción. Durante la semana, se llevaron a cabo tres intensos días de vista oral en la Audiencia Provincial de Salamanca, comenzando con las declaraciones de la familia de la víctima y de los agentes policiales que recibieron la llamada y acudieron al lugar de los hechos.
Resultados de la autopsia
En la presentación de los resultados de la autopsia, los forenses afirmaron durante su testimonio que la víctima murió asfixiada, sufriendo un proceso de estrangulación. El último en declarar fue el acusado, quien se reconoció como autor confeso y aseguró que los hechos no fueron intencionados, alegando que su relación estuvo marcada por el consumo de drogas.
