BILBAO, 10 de diciembre. (EUROPA PRESS) – El Lehendakari, Imanol Pradales, ha realizado este miércoles un llamamiento a Sortu, «núcleo dirigente» de EH Bildu, para que «ponga pie en pared» ante los ataques de su organización juvenil, Ernai, argumentando que «no puede lavarse las manos».
Durante su intervención en el Foro Expectativas Económicas de El Correo, Pradales ha solicitado a todos los partidos políticos que se «blinde una base ética» que rechace «señalamientos, amenazas, ataques e insultos», al tiempo que ha enfatizado la necesidad de «combatir democráticamente y cortar de raíz» los movimientos que buscan una «mayor polarización y cavar trincheras» en Euskadi.
Este comentario surge en medio de una semana en la que Ernai, las juventudes de Sortu, llevaron a cabo varios actos provocativos, como el ataque a la sede del PP de Bilbao, la retirada de la bandera española y la de la UE de la Casa de Juntas de Gernika, y el derribo del toro de Osborne en Rivabellosa, Álava. Además, en el campus de la Universidad Pública Vasca en Vitoria-Gasteiz, aparecieron fotos de políticos, como el líder del PSE-EE, Eneko Andueza, en medio de dianas, sin que se haya asumido la autoría de dichos actos.
Compromiso con la estabilidad
Pradales ha enfatizado que su objetivo es mantener la estabilidad en Euskadi y cumplir con el Programa de Gobierno, indicando que «hacemos lo que está en nuestra mano para proteger el activo de la estabilidad, la cohesión social y la convivencia».
El Lehendakari ha mostrado su preocupación por el ambiente en el que se ha desarrollado la política en la última década, marcada por «la crispación, la polarización y la pulsión política hacia los extremos». Según él, «se han normalizado los insultos, las palabras gruesas y las declaraciones altisonantes», algo que considera como un signo de ‘antipolítica’, que incrementa la desafección ciudadana.
A pesar de que reconoce que «en general, el debate político en Euskadi se desarrolla con mayor respeto y talante constructivo», Pradales ha advertido sobre el aumento de ataques y señalamientos a quienes piensan diferente, un hecho que le preocupa de manera especial.
Rechazo a la violencia y la polarización
En el turno de preguntas, Imanol Pradales afirmó que «en democracia no caben señalamientos, no caben amenazas, no caben ataques, no caben insultos de ningún tipo». Se mostró convencido de que todas las fuerzas políticas deberían compartir este principio y blindar una «base ética, un suelo ético mínimo» que garantice respeto hacia la convivencia y la tolerancia.
Pradales también planteó si en 2025 «es tan difícil lograr» que EH Bildu asuma las declaraciones de condena emitidas por las instituciones, afirmando que «a estas alturas, esto debería estar superado». Además, ha instado a no caer en «la banalización de la violencia», subrayando que no se deben establecer parámetros que evalúen lo que es o no condenable.
Calificó de «inadmisible» la actitud de Ernai, «una organización juvenil de Sortu», destacando que no se puede permitir que se reivindique públicamente un ataque a la sede de un partido político sin que la dirección de su formación emita un reproche.
Competencia interna en la izquierda abertzale
En su análisis, Pradales mencionó que este conflicto también refleja una cuestión «interna» dentro de la izquierda abertzale, especialmente en sus juventudes. Sugirió que existe un nerviosismo por parte de Ernai ante la posibilidad de un sorpaso por parte de GKS, lo cual consideró como una «competencia muy peligrosa» que debería haberse dejado atrás.
El Lehendakari insistió en la necesidad de que el núcleo dirigente de EH Bildu, es decir, Sortu, se pronuncie claramente sobre estos actos, para así mantener un ambiente de respeto y convivencia en la sociedad vasca.
