
– Isaac Buj – Archivo
PALMA, 27 Feb. (EUROPA PRESS) – El Govern y el Ayuntamiento de Palma han alcanzado un acuerdo estratégico con las principales compañías de cruceros que operan en Palma, por el cual el cupo máximo de cruceristas que pueden llegar diario en cómputo semanal pasará de 8.500 a 7.500.
Esta reducción, formalizada a través de un nuevo memorándum de entendimiento (MOU), solo afectará a los meses de temporada alta, de junio a septiembre, de los años 2027, 2028 y 2029.
El acuerdo ha sido firmado la mañana de este viernes por la presidenta del Govern, Marga Prohens, el alcalde de Palma, Jaime Martínez, y los representantes de una veintena de navieras.
Detalles del nuevo pacto y la continuidad del acuerdo anterior
El nuevo pacto mantiene el acuerdo firmado por el Ejecutivo de Francina Armengol en 2022, que fijaba un máximo de tres cruceros en el puerto de Palma, de los cuales uno podrá ser de capacidad superior a 5.000 pasajeros.
Iniciativas para la desestacionalización y gestión de flujos
En materia de desestacionalización y gestión de flujos, el texto contempla, entre otras medidas, la creación de una comisión de gobernanza conjunta que se reunirá al menos dos veces al año.
Esta comisión estará compuesta por representantes de las partes firmantes, así como del ecosistema local de cruceros, incluyendo, cuando corresponda, organismos de gestión de destinos y otros actores públicos o privados relevantes.
Fomento de la redistribución geográfica
Otras medidas irán dirigidas al fomento de la redistribución geográfica de los turistas de crucero en Mallorca. Para ello, las entidades se han comprometido a encargar un estudio independiente sobre su comportamiento geoespacial y a trabajar en la identificación y promoción de destinos alternativos.
Nuevo criterio para la temporada alta
Con el objetivo de «avanzar hacia la desestacionalización», además se ha fijado un nuevo criterio para la temporada alta, de junio a septiembre, de los años 2027, 2028 y 2029. Así, durante estos meses, el promedio diario en cómputo semanal pasará de 8.500 a 7.500 camas bajas diarias.
