
SEVILLA, 14 de febrero (EUROPA PRESS) – La campaña de San Valentín en Andalucía se presenta este año a la baja para el sector de las floristerías. Las lluvias de las últimas semanas han impactado negativamente en la producción y en la compraventa de flores, lo que conlleva una previsión de descenso en las ventas de al menos un 30 % respecto al año anterior.
María Castillo, presidenta de la Federación de Floristas de Andalucía, ha señalado que la meteorología está condicionando esta campaña, la cual tradicionalmente marca el inicio de la temporada de primavera para el sector. Castillo ha indicado que las precipitaciones, al igual que afectan a todo el comercio, han provocado un notable dolor en las floristerías, complicando aún más un contexto ya difícil.
Además, la coincidencia de la festividad de San Valentín en sábado este año podría reducir aún más la facturación del sector, ya que, según apunta Castillo, cuando la fecha cae entre semana «se venden más flores». La federación estima que las ventas disminuirán al menos un 30 %, aunque algunos comercios floristas temen que la caída en ciertos casos pueda alcanzar hasta un 70 %.
Pocos días antes de la celebración, la presidenta informó que los encargos están llegando «a cuentagotas», dificultando la posibilidad de hacer previsiones concretas para el resultado final de la campaña. La compra de flores en San Valentín es, según ha explicado, «una costumbre más de hombres que de mujeres», ya que los hombres suelen adquirir la mayoría de las flores en esta fecha, y además tienden a ser menos previsores, dejando sus compras para el último momento.
Castillo mencionó que el clima puede tener un efecto dual en las ventas. Aunque las lluvias perjudican al comercio, también podrían favorecer las ventas si disuaden a las personas de hacer planes al aire libre. El sector se aferra a la esperanza de que, si la previsión de un 30 % menos de ventas se cumple, la caída no sea mayor y se pueda salvar esta campaña clave.
Problemas en Cultivos y Transporte
Las lluvias no solo afectan la demanda, sino también la producción y distribución de flores. Según Castillo, la producción andaluza ha disminuido en las últimas semanas, lo que ha obligado al sector a depender más de mercados exteriores como el de Holanda.
El suroeste de España es la principal fuente de suministro, con zonas productoras como Chipiona, Huelva o el Bajo Guadalquivir. Sin embargo, las precipitaciones han deteriorado cultivos y complicado el suministro habitual. Además, el transporte está experimentando incidencias, incluidos retrasos y problemas derivados de que las cajas lleguen mojadas o en mal estado.
Castillo ha señalado que episodios como el accidente ferroviario de Adamuz y las intensas lluvias se han notado «mucho en todo», afectando tanto los retrasos en el transporte como la repercusión sobre los cultivos. En el caso de las rosas, un producto estrella para San Valentín, la producción habitual proviene del exterior, con importaciones que llegan en avión desde países como Ecuador y Colombia. No obstante, la complejidad en la integración de ramos con otras flores locales también se ha visto afectada por la producción autonómica.
Avance de la Venta Online
A pesar de este contexto adverso, el sector sigue avanzando hacia la digitalización, reflejándose en un crecimiento progresivo de las ventas online. Castillo ha indicado que la comercialización a través de internet «funciona poco a poco pero bien», respaldada por sistemas de pago seguros que generan confianza entre los clientes.
Sin embargo, la presidenta ha enfatizado que el factor meteorológico sigue siendo determinante en la evolución de las ventas, ya que «el mal tiempo puede afectar el estado de ánimo de los consumidores». San Valentín, una de las campañas más importantes del calendario para las floristerías andaluzas, marca el inicio de la temporada primaveral, por lo que el sector está atento a lo que pueda suceder en las últimas horas de venta.
