El Museu Nacional d’Art de Catalunya (MNAC) ha asegurado en un escrito presentado al Juzgado de Instrucción 2 de Huesca que «no existen actualmente ni humedades ni filtraciones» en la sala 16 del museo, donde se encuentran las obras murales del Monasterio de Sijena. Esta declaración se produce como respuesta a un escrito de la Diputación General de Aragón, así como a un informe presentado por la conservadora-restauradora Natalia Martínez de Pisón, que señalaba la existencia de humedades en el museo.
En la documentación, el MNAC enfatiza su compromiso de acatar y cumplir con la sentencia que le ordenó restituir las pinturas murales. Sin embargo, el museo resalta las «inexactitudes e incorrecciones» en los informes emitidos por Autoridades aragonesas, describiendo las percepciones sobre la conservación de las obras como «rotundamente equivocadas».
Altos estándares en la conservación
El MNAC afirma que la conservación de las obras ha sido realizada «con arreglo a los más altos estándares museísticos aplicables y con todo el rigor posible», señalando que no han habido hasta ahora observaciones críticas respecto a este aspecto. Además, menciona que las fotografías presentadas por Martínez de Pisón corresponden al interior de los arcos y no a las murales en sí, reiterando que «en la actualidad no existen humedades, ni menos aún infiltraciones,» como sostiene la Diputación General de Aragón.
El museo ha expresado que resulta imposible establecer un criterio serio sobre las supuestas humedades basándose únicamente en fotografías tomadas durante una rápida inspección en julio. Para contrarrestar estas afirmaciones, el MNAC ha presentado un informe detallado sobre la evaluación de causas y efectos de las escorrentías en las pinturas de la sala 16, así como otro documento técnico sobre el control de humedad en las obras.
Falta de crédito
El MNAC asegura que los informes sobre el estado de las pinturas han sido elaborados por personal con amplia experiencia que conoce a fondo la situación de las obras. Según el museo, estos documentos demuestran «de manera clara y rotunda» la falta de credibilidad de las afirmaciones de Martínez de Pisón y la posterior tesis sostenida por la Diputación General de Aragón.
En la sala 16, se afirmaba que están instaladas seis sondas para el control climático, contrariamente a lo que apunta el informe aragonés que menciona solo una. Además, el MNAC asegura que no existe riesgo de filtraciones de agua que justifique un traslado urgente de las pinturas, y los análisis de micromuestras no indican la presencia de humedad activa que afecte a las alteraciones cromáticas de las obras.
Los cuatro informes presentados sostienen que las pinturas se hallan en un estado estable y en condiciones adecuadas de conservación, indicando que no hay urgencia alguna para su traslado, que deberá llevarse a cabo en el momento y forma que determine el juzgado correspondiente.
