La acusación particular que ejerce Alberto González Amador, novio de la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, ha sostenido este jueves en el juicio al fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, que la presunta filtración en su contra destrozó su presunción de inocencia al transmitir que «es un delincuente confeso». Esto ha asegurado que le impuso una «sentencia popular» y le convirtió en «moneda política». En su informe final ante el tribunal que juzga en el Supremo a García Ortiz, el abogado Gabriel Rodríguez Ramos, argumentó que el jefe del Ministerio Público se enfrenta a una posible condena de seis años de cárcel y doce de inhabilitación por haber supuestamente filtrado a la Cadena SER, la noche del 13 de marzo de 2024, el correo electrónico que la defensa de González Amador había enviado a la Fiscalía en febrero de ese año, ofreciendo reconocer dos delitos fiscales a cambio de un pacto para eludir la cárcel.
Reacción del abogado ante la filtración
Rodríguez Ramos señaló que «no es que se transmitiera a los medios la existencia de un procedimiento penal, es que se transmite que es un delincuente confeso». Hizo referencia al contenido de la nota de prensa que difundió la Fiscalía Provincial de Madrid por orden de la Fiscalía General del Estado (FGE) el 14 de marzo de 2024, a las 10:22 horas.
El abogado denunció que esa filtración convirtió a González Amador en «moneda política» bajo un «relato institucional» que, según él, se ha ido apuntalando «día a día por el Gobierno». «Tenemos a representantes políticos ejecutando esa sentencia popular diariamente», subrayó.
Referencias a autoridades y ataques mediáticos
En este contexto, hizo mención a declaraciones del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y otros ministros, que han tildado a González Amador de «delincuente confeso». Rodríguez Ramos afirmó que el fiscal general reveló a la Cadena SER el ‘email’ relativo a la pareja de Díaz Ayuso y que además divulgó una nota institucional con el «relato de confesión y culpabilidad», mientras dicho relato se actualiza diariamente en la comunicación del Gobierno.
Esta «maquinaria de comunicación», según el abogado, ha causado importantes daños tanto económicos como personales a su cliente, al margen de la cuestión legal. «¿Pero qué defensa se va a practicar?», preguntó, refiriéndose a la causa contra González Amador por fraude a Hacienda.
Defensa y alegaciones sobre la nota de la Fiscalía
El letrado insistió además en que «no era necesario» que en la nota de la Fiscalía se mencionara que la defensa de González Amador se ofreció a reconocer dos delitos fiscales para «neutralizar ningún bulo», como había sostenido el fiscal general. En su declaración, García Ortiz había argumentado la necesidad de difundir la nota institucional para desmentir una información publicada por ‘El Mundo’.
Rodríguez Ramos reiteró que la inclusión del contenido que señalaba a su cliente como confeso no estaba justificada y sostuvo que se había cometido una revelación de secretos que afecta directamente a la presunción de inocencia de González Amador.
Reacciones de la Fiscalía y filtraciones mediáticas
El abogado también pidió al tribunal que valorara con cautela las declaraciones de los periodistas que habían comparecido como testigos, anotando que ellos no tienen la obligación legal de responder a ciertas preguntas debido a su derecho a mantener la confidencialidad de sus fuentes. Esto plantea inquietudes sobre la posible connivencia entre autoridades y medios de comunicación.
Rodríguez Ramos criticó la falta de investigaciones dentro de la Fiscalía General en relación con la filtración de la denuncia del Ministerio Público contra su cliente y subrayó que se habían publicado detalles de su expediente tributario sin que se iniciara una investigación.
Con todo, el abogado concluyó que la conducta de García Ortiz se alinea con la política de comunicación del Gobierno español y subrayó que estos eventos han violado la presunción de inocencia de González Amador, instando al tribunal a considerar el impacto que tal tratamiento mediático ha tenido en el caso.
