El Obispado brinda apoyo a los desalojados de la antigua prisión
PALMA, 16 Mar. (EUROPA PRESS) – El Obispado de Mallorca ha puesta a disposición distintos espacios y recursos para la acogida temporal de las personas desalojadas de la antigua prisión de Palma. Junto a otras entidades e instituciones implicadas, se ha acordado estudiar cada situación caso por caso.
Esta iniciativa fue anunciada en un comunicado oficial tras una reunión celebrada el pasado sábado entre el obispo de Mallorca, Sebastià Taltavull, y representantes de diversas instituciones públicas. El objetivo de este encuentro fue abordar posibles vías de colaboración para el realojo de las personas que actualmente residen en el edificio de la antigua prisión.
Durante la reunión, el Obispado manifestó su disposición a colaborar con las administraciones públicas, teniendo en cuenta la situación de las personas que deberán abandonar el edificio. Se propusieron varios espacios y recursos que podrían contribuir al alojamiento temporal de algunos de estos individuos.
No obstante, el compromiso de todas las partes es estudiar cada situación de manera individualizada, buscando ofrecer respuestas adecuadas a las necesidades específicas de cada persona y coordinar la actuación entre las instituciones públicas y las entidades sociales.
Además, se destacó la relevancia de analizar posibles medidas que permitan dar respuesta inmediata a las situaciones más urgentes. El obispo de Mallorca subrayó la importancia de abordar esta circunstancia respetando la dignidad de todas las personas afectadas.
En este contexto, se valoró la labor que, desde hace años, realizan las entidades sociales de la Iglesia en Mallorca en la atención y acompañamiento de personas en situación de vulnerabilidad. Se planteó la conveniencia de crear un espacio de coordinación o una comisión permanente de trabajo en el ámbito social entre las administraciones públicas y las entidades de la Diócesis, con el fin de facilitar la colaboración institucional y articular respuestas conjuntas.
A la reunión asistieron los regidores del Ayuntamiento de Palma, Javier Bonet y Lourdes Roca; el conseller de Bienestar Social del Consell de Mallorca, Guillermo Sánchez; y la directora general de Bienestar Social del Govern, Marina Fiscaletti. Por parte del Obispado, acompañaron al prelado los responsables del Área Caritativa y Social, encabezados por la delegada, Catalina Mir, así como representantes de diversas entidades de la Iglesia que desarrollan su labor en el ámbito social, como Cáritas Mallorca, La Sapiencia, Sojorn, la Delegación de Migraciones y Justicia y Paz. También estuvo presente el ecónomo, Miquel Noguera.
