El jefe de Sección de Incendios Forestales del Departamento de Medio Ambiente y Turismo en Teruel, José Fernando González, ha dirigido este lunes una quema controlada de rastrojos realizada por los bomberos forestales de Infoar. Esta acción tiene como objetivo eliminar combustible de cara a la primavera y permitir que los técnicos adquieran experiencia en la intervención ante incendios forestales.
Cella (Teruel), 23 (Europa Press)
En la quema controlada han participado 45 personas, incluyendo técnicos, agentes del medio natural, miembros de cuadrillas y personal de la Dirección General de Gestión Forestal. Entre los equipos desplegados se encontraron las brigadas helitransportadas de Calamocha y Teruel, así como diversas autobombas de localidades cercanas.
Asimismo, se movilizó el vehículo ligero del Puesto de Mando Avanzado (PMA-04) y otro vehículo de PMA de Dornaque, permitiendo imitar una estructura operativa similar a la que se activa ante un incendio forestal significativo.
Una unidad de la Guardia Civil también estuvo presente, utilizando drones para localizar focos calientes en el perímetro de la operación. La jornada comenzó con un ‘briefing’ informativo en la explanada del Hostal Asador El Poro, antes de que los asistentes se trasladaran a la zona de trabajo, donde se instaló el Puesto de Mando Avanzado en el paraje recreativo de El Raudal.
González declaró a los medios que esta actividad permite a Infoar adelantarse a la época de nidificación de la fauna, realizando «un fuego con menor intensidad para evitar daños», mientras que a su vez se desarrollan las técnicas para el manejo del fuego. «Para poder actuar en las emergencias, los operativos deben estar en entrenamiento», explicó, destacando que estas «quemas prescritas» se realizan anualmente en el carrizal de Cella desde 2011, lo cual ayuda a prevenir posibles incendios intencionados por quemas.
Dos de los incendios registrados el pasado mes de enero en Teruel tuvieron lugar en Cella, afectando en un caso a 11 hectáreas de carrizal. También se han reportado incendios provocados por negligencias en el uso del fuego durante las quemas. La reciente abundancia de lluvias hace prever un escenario complicado esta primavera en términos de incendios debido al incremento del combustible disponible en la vegetación.
Una Herramienta de Extinción
El subdirector provincial de Medio Ambiente en Teruel, Alfredo Ferrán, expresó que «el uso controlado del fuego también nos permite manejar una herramienta de extinción que puede resultar muy útil en quemas de ensanche y como estrategia de ataque para extinguir incendios forestales en verano».
Ferrán explicó que en este tipo de operaciones se elabora un plan de quema, donde se analiza detenidamente el área y la previsión meteorológica, además de asignar medios y responsabilidades, siempre bajo la supervisión de un jefe de quema.
Se lleva a cabo un «testeo» para comprobar el estado del combustible antes de ejecutar la quema, que en esta ocasión podría afectar hasta 20 hectáreas. Desde que se comenzaran las quemas prescritas en 2011 en Cella, se ha mejorado la experiencia en el manejo de herramientas para el fuego controlado, permitiendo realizar en verano actividades de «quemas de ensanche» o incluso «contrafuegos» en situaciones controladas.
Los técnicos de la Brigada de Refuerzo contra Incendios Forestales (BRIF) de Daroca, junto con los ingenieros forestales de la DGA, apoyan las quemas prescritas en invierno. En la provincia de Teruel se realizan hasta cinco de estas quemas al año, siendo la más grande en Cella.
Ferrán también mencionó que los árboles y el matorral mantienen alta humedad, lo que influye en las condiciones del combustible fino. «Va a ser complicado hacer una previsión de cara al verano», concluyó, advirtiendo sobre la incertidumbre en el manejo del fuego en los próximos meses.
