
PAMPLONA 1 Dic. (EUROPA PRESS) – El Parlamento de Navarra ha celebrado este lunes, junto a la asociación Sare y la Comisión Ciudadana AntiSida, un acto institucional de adhesión al Día Mundial contra el Sida. Este año, bajo el lema «Comunidad, derechos y vida digna», se reivindica la lucha para «terminar con el estigma asociado a la enfermedad, alinear los derechos sociales con los avances médico-científicos y, conforme a lo establecido por ONUSIDA, eliminar el VIH como amenaza de salud pública para 2030».
El presidente del Parlamento, Unai Hualde, ha subrayado la importancia de «seguir trabajando juntas» para dar visibilidad al VIH y, sobre todo, para incidir en la educación y en las campañas de prevención. Esto es esencial, ya que «uno de cada tres diagnósticos se da en menores de 35 años», según el último boletín de Salud Pública del Instituto de Salud Pública y Laboral de Navarra (ISPLN).
Hualde se ha referido al acuerdo adoptado el 24 de noviembre por la Mesa del Parlamento, que establece que, tras 43 años de epidemia, «es necesario seguir trabajando en la prevención combinada». Además, añadió que «el diagnóstico precoz y el inicio temprano del tratamiento son las mejores herramientas para preservar la salud de las personas y prevenir la transmisión».
El acuerdo indica que el órgano de Gobierno de la Cámara «apuesta por seguir avanzando en la implementación de las medidas recogidas en el Pacto Social por la no discriminación y la igualdad de trato asociada al VIH». En este sentido, el Parlamento de Navarra «se compromete a garantizar una atención socio-sanitaria a las personas con VIH, teniendo en cuenta sus singularidades, especialmente las de las mujeres y las personas mayores».
Después de destacar el compromiso de la Cámara para «seguir impulsando medidas para eliminar la discriminación hacia las personas que viven con VIH», Hualde concluyó su intervención agradeciendo a Sare y a la Comisión Antisida su trabajo «para garantizar los derechos de las personas con VIH, su colaboración con las instituciones para un mejor servicio sanitario y por su labor de concienciación en la prevención del VIH y de otras enfermedades de transmisión sexual».
Continuando con el acto, Rebeca Almagro y Raquel Setuáin dieron lectura al manifiesto «Comunidad, derechos y vida digna», en el cual reclamaron el cumplimiento del objetivo 95-95-95 (fijado por ONUSIDA para poner fin a la epidemia de VIH como amenaza para la salud pública) en todas las comunidades autónomas sin brechas territoriales, generacionales o sociales. También coincidieron en la necesidad de eliminar el estigma en centros sanitarios, penitenciarios, educativos, laborales y mediáticos. Según señalaron, «el éxito no puede medirse solo en carga viral suprimida, sino también en bienestar emocional, calidad de vida y posibilidad real de proyecto vital».
A este respecto, enfatizaron la importancia de reforzar la prevención combinada, haciendo hincapié en la accesibilidad de la PrEP y PEP, así como en los cribados, los autotests y las campañas basadas en evidencia. También indicaron que es fundamental atender las necesidades urgentes de las personas que viven con VIH, tales como «el envejecimiento, la fragilidad, las comorbilidades y los obstáculos para acceder a vivienda, servicios sociales o empleo sin discriminación».
Destacando que la educación sexual integral es una herramienta «imprescindible» de prevención y un derecho humano fundamental, Uranga y Setuain hicieron un llamado a instituciones públicas, entidades sociales y administraciones autonómicas para que «refuercen recursos, coordinen equipos asistenciales y adopten políticas valientes que sitúen a las personas en el centro».
Finalmente, el manifiesto leído por los representantes de la Comisión Antisida recordó a todas las personas fallecidas en la epidemia y a quienes han impulsado el movimiento comunitario. «Por ellas y por todas las personas que viven con VIH», afirmaron, «exigimos un futuro en el que convivir con VIH signifique poder vivir plenamente».
Asimismo, Lorea Gurutxarri, representante de la asociación Sare, llamó a consolidar los avances sanitarios y sociales logrados en las últimas décadas. Solicitaron que «el empadronamiento no condicione el acceso a recursos esenciales» y enfatizaron la necesidad de una atención sanitaria y social universal «sin barreras administrativas, institucionales o actitudinales».
La asociación Sare también instó a los grupos parlamentarios a impulsar una modificación del Real Decreto 1851/2009, que establezca la jubilación anticipada de personas con VIH que presentan envejecimiento prematuro. Con esta modificación, señalaron, «Navarra tiene la oportunidad de volver a situarse a la vanguardia en la defensa de derechos».
Finalmente, la representante de Sare recordó que los progresos científicos han transformado el VIH en una condición crónica controlable y subrayó la importancia de que la sociedad comprenda que «indetectable es intransmisible». Alertó sobre la persistencia del estigma en el ámbito sanitario y propuso «reforzar la formación continua en VIH, fortalecer los marcos institucionales y los protocolos de confidencialidad», realizar campañas de sensibilización y permitir que las comunidades afectadas participen activamente en el diseño de políticas y materiales.
