
MADRID, 30 Mar. (EUROPA PRESS) – La Knesset o Parlamento israelí ha aprobado este lunes por 64 votos frente a 48 la Ley de Pena de Muerte para Terroristas. Esta reforma legal contempla la aplicación de la pena de muerte por ahorcamiento y en secreto por el delito de terrorismo, aunque solo para palestinos, lo que ha sido criticado por su carácter discriminatorio.
La norma se aplica exclusivamente en los tribunales militares de Cisjordania, que juzgan únicamente a acusados palestinos, mientras que los israelíes, incluso los colonos, son juzgados en tribunales civiles.
El texto legal formalmente prevé su aplicación a toda la ciudadanía, pero en uno de sus artículos se establece que solo será aplicable a quienes «causen intencionadamente la muerte de una persona con el objeto de negar la existencia del Estado de Israel». Esta definición excluye en la práctica a cualquier individuo de creencias sionistas, incluso si ha perpetrado actos similares.
Además, la ley limita significativamente la discreción judicial, permite las ejecuciones secretas por ahorcamiento e impone un régimen de casi total aislamiento a los condenados a muerte.
La pena de muerte podrá ser impuesta por mayoría simple del tribunal y no por unanimidad, como era obligatorio hasta ahora. También se elimina el derecho de apelación.
Aunque la pena de muerte no se aplicará retroactivamente a los detenidos en los ataques del 7 de octubre de 2023, la Knesset está trabajando en otra iniciativa legislativa que sí prevé este castigo ‘a posteriori’.
El proyecto de ley fue aprobado tras casi doce horas de intenso debate. «Es un día de justicia para las víctimas y un día de disuasión para nuestros enemigos. No más puertas giratorias para los terroristas, sino decisiones claras. Quien elige el terrorismo, elige la muerte», destacó el ministro de Seguridad Nacional y líder del partido ultraderechista Poder Judío, Itamar Ben Gvir, según informa el diario ‘The Times of Israel’.
Ben Gvir ha sido el principal impulsor de esta reforma, la cual finalmente recibió el apoyo del partido Likud del primer ministro Benjamin Netanyahu, presente en la votación, y del partido Yisrael Beitenu, en la oposición. Igualmente, los partidos ultraortodoxos Shas y Judaísmo Unido de la Torá han respaldado la norma.
Criticas de Organizaciones de Derechos Humanos
«Esta ley institucionaliza el asesinato estatal y a sangre fría de individuos que no suponen ningún tipo de amenaza. Está diseñada para aplicarse solo a los palestinos, lo que viola el principio fundamental de igualdad y prohibición de discriminación racial», denunció Suhad Bishara, director legal del Centro Legal para los Derechos de la Minoría Árabe en Israel, Adalah.
Además, el grupo recordó que aplicar la legislación interna israelí a palestinos residentes en Cisjordania «es una flagrante violación del derecho internacional», ya que la Knesset «no tiene autoridad para legislar sobre la población ocupada». Por ello, Adalah anunció su intención de recurrir la norma ante el Tribunal Supremo israelí «con cuestión de máxima urgencia».
Adalah también subrayó que la nueva ley «es una de las más violentas y discriminatorias» aprobadas en Israel. «Incumple una serie de normas internacionales y su aplicación podría suponer un crimen de guerra. Su aprobación es un nuevo paso en la escalada letal de la tortura sistemática contra los palestinos bajo detención israelí, tan ampliamente documentada», concluyó la organización.
