
– Tomàs Moyà – Archivo
PALMA 17 Feb. (EUROPA PRESS) – El Parlament ha rechazado una propuesta del PSIB para fijar un número máximo de turistas al año y no aumentar las plazas en agroturismos. La iniciativa, que se ha debatido en el pleno de este martes, fue rechazada con los votos en contra del PP y Vox. No obstante, se ha aprobado instar al Govern a asignar la parte de los fondos del Impuesto de Turismo Sostenible (ITS) previstos para 2026 que aún no han sido asignados.
Los socialistas solicitaron fijar en 17,8 millones el techo de turistas que podría soportar el archipiélago. Esta cifra corresponde al número de turistas que visitaron Baleares en todo el 2023, que la presidenta del Govern, Marga Prohens, ya señaló en mayo de 2024 como una cifra inasumible, según los socialistas.
A lo largo de 16 puntos, la moción del PSIB reclamaba que los consells insulares aprueben calendarios para sus estudios de capacidad de carga y que no se aumenten las plazas en agroturismos. Además, solicitaban que los fondos del Impuesto de Turismo Sostenible (ITS) se destinen nuevamente a la vivienda pública.
El diputado del PSIB, Llorenç Pou, defensor de la iniciativa, criticó la gestión turística del Govern, señalando que «hablan de contención pero realmente es resignación» y que no han actuado «con valentía». Según Pou, las propuestas no buscan ir en contra del turismo, sino «hacer algo para salvar el turismo». El PSIB no aceptó enmiendas del PP.
Otros grupos de izquierda votaron a favor de la iniciativa, coincidiendo en la necesidad de establecer un techo al número de turistas y de impulsar medidas valientes en este ámbito. Para el diputado de MÉS per Mallorca, Lluís Apesteguia, 19 millones de turistas es «insostenible» en un territorio como Baleares, criticando que desde que el Govern habló de contención, «han llegado más de un millón de turistas más».
Apesteguia insistió en la importancia de establecer un número máximo de turistas para poder trabajar con un horizonte claro. Igualmente, el diputado de Unidas Podemos, José María García, propuso eliminar todas las viviendas turísticas, argumentando que las viviendas deben ser para vivir y no para ser utilizadas como hoteles.
Por su parte, la diputada del PP, Salomé Cabrera, reprochó a los socialistas presentar esta moción, argumentando que la masificación «proviene de los ocho años de legislaturas anteriores». «Hacen un discurso como si no hubieran gobernado», criticó.
Según Cabrera, el camino a seguir es la contención turística, lo que incluye el crecimiento cero de las plazas turísticas, la prohibición de alquiler turístico en edificios plurifamiliares y mejorar la distribución de los flujos. Vox votó en contra de la iniciativa, considerando que criminaliza la situación. La diputada María José Verdú afirmó que se pueden atender a los turistas que llegan al archipiélago y que establecer una cuota no es la solución.
«Reducir por reducir genera inseguridad jurídica; si una plaza es legal, no se puede quitar», argumentó Verdú, defendiendo una política turística basada en la legalidad, la seguridad jurídica, la calidad y la rentabilidad, así como en la diversificación económica real y la planificación técnica «y no ideológica».
