PAMPLONA 9 Feb. (EUROPA PRESS) – La Mesa del Parlamento de Navarra ha aprobado este lunes, con la abstención de EH Bildu, un acuerdo que «reafirma y reivindica» la conmemoración del 11 de febrero como el Día en Memoria de los Desplazados Forzosos por ETA. Este acuerdo busca reconocer a quienes se vieron obligados a abandonar su tierra por miedo, amenazas o persecución terrorista. La propuesta fue presentada por UPN.
Votación y Posiciones de los Grupos
El presidente de la Cámara, Unai Hualde (Geroa Bai), así como la vicepresidenta primera, Maite Esporrín (PSN), el vicepresidente segundo, Juan Luis Sánchez de Muniain (UPN), y la secretaria primera, Yolanda Ibáñez (UPN), votaron a favor. El secretario segundo, Adolfo Araiz (EH Bildu), se abstuvo. Cabe destacar que el contenido de este acuerdo ya había sido rechazado previamente como declaración institucional por la Junta de Portavoces, donde la abstención de EH Bildu fue crucial, dado que en la Junta se requiere unanimidad, mientras que en la Mesa solo se necesita mayoría.
Contenido del Acuerdo
El acuerdo aprobado manifiesta que «el futuro de nuestra sociedad no puede construirse sin la memoria, el reconocimiento y la dignificación de las personas asesinadas por ETA», haciendo especial hincapié en las 62 víctimas navarras o vinculadas a Navarra que fueron asesinadas en nombre de una violencia injustificable.
Asimismo, el texto condena la violencia terrorista de ETA, afirmando que «toda ella fue injusta, ilegítima y nunca debió producirse». También rechaza «cualquier intento de justificación política o ideológica» y demanda que «quienes la ejercieron reconozcan públicamente el dolor causado a las víctimas y al conjunto de la sociedad».
Además, se establece un compromiso de la Mesa del Parlamento de Navarra para trabajar en políticas públicas que busquen la verdad, la justicia, la reparación y las garantías de no repetición para todas las víctimas del terrorismo, trascendiendo diferencias ideológicas o interpretativas.
El acuerdo también expresa un «rechazo expreso a cualquier acción, discurso o iniciativa que suponga una humillación, distorsión, minimización o menosprecio de la memoria y la dignidad de las víctimas del terrorismo y de sus familias».
Responsabilidad de las Instituciones
Se reconoce la responsabilidad de las instituciones democráticas de no permitir que el relato del terrorismo se banalice o se reescriba, promoviendo un relato basado en el compromiso ético con las víctimas y la condena sin ambigüedades del terrorismo.
Además, se comprometen a «impulsar y apoyar iniciativas de memoria, especialmente dirigidas a las generaciones jóvenes que no conocieron el terror de ETA», fomentando un conocimiento crítico del pasado como homenaje a las víctimas.
La Mesa también se comprometió a «apoyar la labor de las asociaciones de víctimas», colaborando en la defensa de sus derechos al reconocimiento público, a la reparación integral, a la verdad y a la justicia, además de prestar atención específica a las víctimas del exilio y desplazamiento forzoso.
Cierre y Opiniones
Finalmente, la Mesa del Parlamento se comprometió a «promover la recopilación y preservación de testimonios de las víctimas del terrorismo», así como a «potenciar la educación en valores de paz y convivencia, denunciando su origen ideológico y fomentando una memoria compartida, crítica y contrastada».
Al concluir la coincidencia de la Mesa y la Junta de Portavoces, el parlamentario de UPN Javier Esparza criticó que la declaración «no se ha podido aprobar en la Junta de Portavoces básicamente porque EH Bildu está donde estaba en 2015», argumentando que el partido sigue «del lado de los terroristas y en contra de las víctimas del terrorismo». Esparza insistió en que, aunque la presidenta de Navarra, María Chivite, declare pasos de acercamiento de la izquierda abertzale, en realidad no han cambiado sus posiciones políticas.
Por su parte, la portavoz de EH Bildu, Laura Aznal, planteó que «hoy no hemos vuelto a apoyar algo que hace 11 años quisimos mejorar con una propuesta», subrayando que han presentado alternativas que aportan una visión más integradora de la memoria y la convivencia, y reafirmando la voluntad de su formación para buscar un tratamiento integral para todas las víctimas del terrorismo.
