El Pleno del Parlamento andaluz ha expresado este jueves su rechazo a la condonación de la deuda de la comunidad planteada por el Gobierno central, mientras que ha reclamado, con los votos de PP-A y PSOE-A, que se abra el debate sobre un nuevo modelo de financiación autonómica.
Debates en el Parlamento
La Cámara ha debatido una proposición no de ley del PSOE-A para instar a la Junta a aceptar la condonación de la deuda, la cual ha sido rechazada en su totalidad con los votos de PP-A y Vox, mientras que Por Andalucía y el Grupo Mixto-Adelante Andalucía la han apoyado. También se ha debatido otra proposición no de ley del PP-A para reclamar al Gobierno central que abra el debate sobre el nuevo modelo de financiación autonómica, que ha contado con el rechazo total de Vox y de Por Andalucía, mientras que ha tenido apoyos parciales de PSOE-A y del Grupo Mixto-Adelante Andalucía.
Propuesta de condonación de deuda
En la iniciativa del PSOE-A rechazada, se instaba a la Junta a aceptar la propuesta de condonación de deuda, que supondría la asunción por el Estado de hasta 18.791 millones de euros de deuda de Andalucía, permitiendo reducir en casi la mitad el endeudamiento autonómico y generando un ahorro estimado de 1.400 millones en intereses.
Además, se pedía que el Parlamento expresara su rechazo a la estrategia de confrontación adoptada por el Gobierno andaluz en relación con la condonación de deuda, argumentando que antepone intereses partidistas a los intereses generales de Andalucía.
Posturas de los representantes políticos
En defensa de la iniciativa socialista, el diputado del PSOE-A, Rafael Recio, ha manifestado que la iniciativa de su grupo nace de una «anomalía», la negativa del Gobierno andaluz a «aceptar la mayor oportunidad financiera de nuestra historia», considerando que el rechazo a la condonación de deuda es «por puro partidismo y con un relato lleno de hipocresía y cinismo» por parte del presidente de la Junta, Juanma Moreno. Recio indicó que Moreno ha decidido «anteponer ser delegado de (Alberto Núñez) Feijóo a ser presidente de los andaluces».
Por su parte, el diputado del PP-A, Pablo Venzal, ha señalado que la vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, al ser consejera de Hacienda en la Junta de Andalucía, manifestó que no se «puede pretender reestructurar deuda o condonarla, sustituyendo el debate de la financiación autonómica, por mucho que se beneficie Andalucía». Venzal declaró que «no es sustituible, no nos podemos arrodillar» y exigió que, si el Gobierno quiere un voto favorable, debe crear un fondo transitorio para corregir la infrafinanciación de comunidades como Andalucía.
La diputada de Vox, Cristina Jiménez, ha argumentado que detrás de la quita de deuda solo se encuentra el «chantaje separatista» de los partidos independentistas, describiéndolo como «una mentira más y una cesión, aunque puede ser muy peligrosa, al separatismo chantajista catalán».
Inma Nieto, portavoz del Grupo Por Andalucía, ha criticado que el Partido Popular considere la condonación de deuda como «un debate perdido», alertando que la negativa de la Junta a aceptar la quita «le hace un roto en las cuentas» y supuestamente será el pueblo andaluz quien pague las consecuencias.
El portavoz del Grupo Mixto-Adelante Andalucía, José Ignacio García, ha expresado que «ninguna de las dos partes tiene toda la razón», subrayando que sería positivo «quitar una parte de la deuda de Andalucía y trasladarla al Estado» para «pagar menos intereses y salir mejor al mercado».
Necesidad de una reforma del modelo de financiación
La iniciativa del PP-A sobre financiación autonómica, aprobada en su totalidad, subraya la necesidad de abordar cuanto antes una reforma del modelo de financiación autonómica que garantice la prestación de servicios públicos de calidad a la ciudadanía, a partir de los principios de igualdad, equidad y solidaridad, mediante una negociación multilateral entre las comunidades autónomas. Este punto ha contado con el apoyo del PSOE-A.
El Parlamento de Andalucía ha considerado crucial que el nuevo modelo tenga en cuenta las circunstancias socioeconómicas de Andalucía y sus singularidades para asegurar la calidad de los servicios públicos. El Parlamento se ha reafirmado también, con el apoyo del PSOE-A, en el acuerdo alcanzado hace siete años por el grupo de trabajo de financiación autonómica, destacando la necesidad de su actualización y la incorporación de nuevas propuestas que respondan a los desafíos actuales, siempre respetando la autonomía y suficiencia financiera de las comunidades autónomas.
