El Parlamento Vasco ha avanzado en la tramitación de la futura Ley de Transparencia, con la aprobación este miércoles en ponencia del texto que incorpora 30 enmiendas de la oposición. Esta ley, que se espera sea aprobada en comisión el próximo 22 de abril, busca ser elevada a pleno antes de que finalice el actual periodo de sesiones. Esta información ha sido proporcionada por el PNV y el PSE-EE, quienes destacan la importancia de este proyecto como «largamente esperado».
El parlamentario del PNV, Xabier Barandiaran, resaltó la «capacidad de acuerdo» evidenciada durante la tramitación, mencionando que el texto definitivo incluirá aportaciones de todos los grupos parlamentarios. Según el PNV, esto refuerza la legitimidad de la ley y demuestra que es posible hacer política útil mediante el consenso.
Por su parte, el parlamentario socialista Pau Blasi destacó la relevancia de una norma que permitirá avanzar hacia una Administración «más abierta, inteligente y transparente, que rinda cuentas de su gestión». Subrayó la importancia de la participación ciudadana, definiéndola como un proceso de «empoderamiento ciudadano» mediante la apertura de nuevas vías para la implicación de la sociedad.
SALTO CUANTITATIVO
El PNV y el PSE-EE han enfatizado la colaboración alcanzada con el grupo Sumar para que la presidencia de la Agencia de Transparencia-Gardena sea asumida por el Parlamento Vasco, con el objetivo de «reforzar los mecanismos de control democrático». Ambos partidos consideran que esta ley «supondrá un salto cualitativo» en materia de transparencia, acceso a la información y buen gobierno. El texto propuesto busca mejorar los mecanismos de control, optimizar la rendición de cuentas y brindar herramientas a la ciudadanía para exigir una Administración «más abierta y responsable».
Asimismo, se promoverán procesos de gobernanza colaborativa y deliberativa, enfocados en fortalecer la legitimidad, eficacia y transparencia de las políticas públicas. Estos procesos estarán fundamentados en principios como la participación inclusiva, la transparencia, el diálogo abierto, la corresponsabilidad y la confianza mutua.
Por último, la normativa tiene como objetivo dotar a Euskadi de un marco regulador «moderno y homologable a los estándares más avanzados» en materia de transparencia y calidad democrática.
FUENTE
