Cáceres, 28 Sep. (EUROPA PRESS) – El Plan Infoex ha dado por extinguido este domingo el incendio declarado en Jarilla el pasado 12 de agosto, el cual ha afectado aproximadamente a 17.367 hectáreas de superficie, convirtiéndose en el mayor sufrido en la región desde que se tienen registros.
La extinción se llevó a cabo a las 12:00 horas de este domingo, según lo precisado por la Junta de Extremadura en una nota de prensa, que también indica que el fuego fue originado por uno de los 702 rayos que cayeron sobre Extremadura ese día (443 en la provincia de Badajoz y 259 en Cáceres).
Estos rayos, añade el Gobierno regional, provocaron la declaración de hasta 17 incendios forestales simultáneos, una situación «inédita» que se produjo en el contexto de una ola de calor «igualmente inédita» hasta la fecha. Según la Aemet (Agencia Estatal de Meteorología), agosto de este año ha sido el más cálido desde 1961, con una temperatura media extremadamente alta y una ola de calor que se prolongó durante 16 días, un dato también histórico. Todos estos factores contribuyeron a un escenario de incendios forestales simultáneos en Extremadura y otras regiones del país.
El incendio forestal en Jarilla ha impactado a 18 términos municipales de las comarcas cacereñas del Valle del Ambroz y el Valle del Jerte. Las localidades afectadas, ordenadas de mayor a menor superficie dañada, incluyen Cabezabellosa, Hervás, Navaconcejo, Cabezuela del Valle, Jerte, Jarilla, Gargantilla, Casas del Monte, Villar de Plasencia, Tornavacas, El Torno, Oliva de Plasencia, Segura de Toro, Plasencia, Rebollar, La Garganta, Valdastillas y Aldeanueva del Camino.
Cabe señalar que estas localidades están incluidas en la Zona de Actuación Urgente (ZAU) declarada por el Consejo de Gobierno de la Junta de Extremadura el pasado día 18, jornada en la cual también se aprobó la declaración de utilidad pública de los trabajos de emergencia a desarrollar tanto en esta ZAU como en la de Caminomorisco, donde el fuego afectó este verano a 2.781 hectáreas de tres municipios.
La Junta ha defendido que gracias a esta declaración, aun cuando el incendio ni siquiera había sido dado por extinguido, ha sido posible comenzar los trabajos de conservación y restauración del paisaje. Estas acciones buscan minimizar la erosión del suelo y reducir los arrastres de cenizas y otros materiales tras las lluvias.
Una de las primeras tareas implementadas ha sido el «helimulching», una técnica en la que un helicóptero aplica un ‘mulch’ (acolchado) de paja sobre determinadas laderas elegidas por los técnicos de la Consejería de Gestión Forestal y Mundo Rural. Durante el otoño, se llevarán a cabo otras actuaciones similares en las ZAU de Jarilla y Caminomorisco.
