BILBAO, 17 Mar. (EUROPA PRESS) – El Partido Nacionalista Vasco (PNV) ha expresado su rechazo a la huelga general convocada por los sindicatos ELA, LAB, Steilas, Hiru y Etxalde, argumentando que esta movilización responde a «una motivación política». Los sindicatos han solicitado un Salario Mínimo Interprofesional (SMI) de 1.500 euros y han instado a «paralizar el país», lo que, según el PNV, busca únicamente generar ruido y transmitir una percepción de descontento social alejada de la realidad. Además, el PNV ha enfatizado que el derecho a la huelga no debe ser utilizado como justificación para llevar a cabo actos vandálicos y violentos.
En un comunicado, el PNV asevera que, como defensor de los derechos fundamentales, respeta la huelga de los ciudadanos, incluyendo el derecho de aquellos que optan por no participar en ella. Sin embargo, critica los incidentes violentos que se han producido desde el inicio de la jornada de huelga.
La formación política también destaca que la Comunidad Autónoma Vasca y la Comunidad Foral de Navarra «carecen de competencias» para incrementar el SMI. «Es el Gobierno español, y específicamente el Ministerio de Trabajo, quien tiene la potestad para establecer y aumentar anualmente el SMI», indican desde el PNV, subrayando que los convocantes de la huelga sólo buscan provocar ruido y difundir una falsa sensación de descontento.
Defensa de un SMI Propio
El PNV sostiene que apoya la defensa de un salario mínimo digno para todos, pero insisten en que no tienen competencias para aumentar el SMI. En su lugar, proponen la negociación colectiva como el camino adecuado para abordar esta cuestión.
La formación argumenta que los convenios autonómicos, promovidos por ellos en Madrid, ofrecen la oportunidad de que la negociación colectiva sea vinculante, facilitando así la posibilidad de establecer un SMI propio en Euskadi. Recuerdan que en 2023, el PNV, junto a EH Bildu, PSE-EE y Elkarrekin Podemos, acordó en el Parlamento Vasco el apoyo para aumentar el salario mínimo, destacando la importancia de la negociación entre patronal y sindicatos. El PNV menciona un compromiso en su programa de Gobierno para promover una Mesa de Diálogo Social, donde se respete la autonomía de los agentes sociales.
Sin embargo, critican que los sindicatos que convocaron la huelga optaron por presentar «una iniciativa legislativa de forma unilateral en el Parlamento Vasco», a sabiendas de que esta institución no tiene la competencia para legislar sobre el SMI.
Los sindicatos han llevado su reivindicación al Congreso de los Diputados, donde las formaciones políticas, incluyendo el PNV, están en proceso de negociación para establecer un SMI que se ajuste a las realidades de la Comunidad Autónoma Vasca y la Comunidad Foral de Navarra.
Sin Razón de Ser
El PNV concluye que la huelga general «no tiene razón de ser», asegurando que ya existen vías para alcanzar un acuerdo sobre el SMI. Se muestran optimistas, afirmando que «más pronto que tarde» Euskadi tendrá un SMI superior al del resto del Estado, aunque advierten que esto no se logrará a través de las acciones emprendidas durante la huelga.
Finalmente, el PNV plantea la interrogante sobre si la huelga persigue realmente la defensa de una reivindicación legítima o si es un instrumento político. Advierten que esta huelga, lejos de beneficiar a los trabajadores, puede causarles perjuicios, especialmente en un contexto de incertidumbre económica global.
