El PNV ha anunciado su decisión de abstenerse en la votación sobre la convalidación del decreto ley de vivienda que se llevará a cabo en el Congreso este martes. Esta determinación se basa en la falta de negociación del Gobierno con su partido, la “falta de seguridad jurídica” del decreto y la necesidad de abordar el tema con “medidas integrales” que vayan más allá de propuestas «bienintencionadas». Tanto el presidente del PNV, Aitor Esteban, como su portavoz en el Congreso, Maribel Vaquero, han expuesto sus críticas en distintos foros.
El Gobierno, que inicialmente no contaba con los apoyos necesarios para que el texto fuera convalidado, se enfrenta ahora a la previsión de que el pleno del Congreso derogue el decreto ley. Este decreto permite prorrogar hasta dos años los contratos de alquiler que vencen entre el 21 de marzo de 2026 y el 31 de diciembre de 2027, y limita al 2% las actualizaciones anuales de la renta.
Durante una entrevista en ‘Euskadi Irratia’, Aitor Esteban declaró que el propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, no parecía estar “muy convencido” de este decreto ley, el cual aprobó por la urgencia de mantener la estabilidad en el Gobierno. Esteban lamentó que se presentara este decreto sin haber concretado su seguridad jurídica y subrayó que no había una mayoría suficiente para respaldarlo. Él califica de “muy arbitrario” el plazo de extensión de contratos y la limitación del 2% en las actualizaciones, planteando que hay una “enorme falta de seguridad”.
En sus intervenciones, ambos líderes del PNV han insistido en que España lleva ya “seis o siete años” con medidas excepcionales en materia de vivienda y que esta situación no puede continuar. La seguridad tanto para propietarios como inquilinos es primordial, lo que requiere una normativa que sea consistente en el tiempo. Esteban defendió que las medidas adoptadas por el Gobierno Vasco en este ámbito son “más eficaces”.
Por su parte, Vaquero exigió al Gobierno que, más allá de soluciones “bienintencionadas” para enfrentar la crisis de vivienda, presente propuestas “integrales”. Justificó su abstención por razones tanto «formales» como de «fondo», señalando que el Ejecutivo no negoció con su grupo antes de aprobar el decreto. Además, reclamó que no se puede abordar la crisis de vivienda a través de decretos leyes, ya que estas medidas deben ser discutidas y consensuadas previamente.
Vaquero también admitió que, aunque el decreto incluye “medidas bienintencionadas”, no se puede abordar un problema estructural con soluciones puntuales. Criticó que este decreto entra en contradicción con la Ley de Vivienda, exigiendo claridad sobre la situación de los inquilinos que han solicitado prórrogas bajo este marco.
Finalmente, Vaquero instó a dejar de lado la política partidista para buscar acuerdos y consenso en cuestiones tan fundamentales como el derecho a la vivienda. Ella considera que la falta de diálogo y el enfoque ideológico están dificultando la solución a este problema crítico.
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