El vicepresidente de las Cortes de Castilla-La Mancha, Santiago Lucas-Torres, ha acompañado al alcalde de Mora, Emilio Bravo, en el XXIX Concurso Regional de Poda de Oliva, donde ha destacado la necesidad de adoptar medidas urgentes para proteger a los agricultores de la región. En un contexto marcado por el aumento de los costes de producción y la caída de los precios del aceite, el dirigente político ha reclamado ayudas directas para los trabajadores del campo.
Durante el evento, celebrado el 15 de marzo de 2023 en Toledo, Lucas-Torres ha enfatizado la importancia de establecer una regulación más estricta sobre la trazabilidad y el etiquetado del aceite, con el fin de garantizar la transparencia y respaldar la calidad del producto nacional. «Es fundamental reconocer el esfuerzo de nuestros agricultores», ha expresado, mientras se celebraba la tradición de la poda de olivos, un evento que no solo celebra estas prácticas agrícolas, sino que también pone en valor el trabajo de quienes sostienen esta actividad.
Mora, situada en el corazón del olivar de Castilla-La Mancha, es la segunda región más importante de España en número de olivos, lo que resalta la relevancia del sector en la economía local. La calidad del aceite producido en esta zona está respaldada por la Denominación de Origen Montes de Toledo, considerada uno de los mejores aceites del mundo.
Lucas-Torres ha resaltado la difícil situación que enfrenta el sector agrícola en este momento. Según ha mencionado, «hoy por hoy hay muchas incertidumbres en la agricultura». Por ejemplo, el precio del gasóleo ha pasado de 0,96 euros a aproximadamente 1,50 euros en tan solo un mes, y los fertilizantes han aumentado entre un 35% y un 40%. Esto genera una presión significativa sobre los agricultores, quienes se sienten como «el cajero automático de todas las crisis mundiales y de todos los conflictos bélicos».
En términos de producción, ha informado que la previsión inicial de cosecha era de 1.400 millones de kilos de aceituna, pero finalmente se ha reducido a unos 1.200 millones, lo que representa una caída entre el 10% y el 15%. Lamentablemente, a pesar de esta disminución en la producción, los precios del aceite han disminuido, incluso los de mayor calidad.
Además, Lucas-Torres ha planteado que el sistema actual de etiquetado del aceite, que permite la comercialización de productos bajo la denominación de «aceite de la Unión Europea y de fuera de la Unión Europea», es engañoso para el consumidor y perjudica a los agricultores nacionales.
«El campo no puede seguir así. Necesitamos medidas urgentes, porque si no, la agricultura pierde rentabilidad y nuestros agricultores dejan de ser competitivos», concluyó. Esta declaración subraya la urgencia de abordar los desafíos que enfrenta el sector agrícola, esencial para la economía y la cultura en regiones como Castilla-La Mancha.
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