TOLEDO, 13 Oct. (EUROPA PRESS) – El Sindicato Médico de Castilla-La Mancha (CESM) y el Partido Popular (PP) de la región han coincidido este lunes en la necesidad de adecuar y ampliar las plantillas de profesionales sanitarios en toda la Comunidad Autónoma, así como en la recuperación de la carrera profesional sanitaria. Esta postura fue expresada por el presidente del PP autonómico, Paco Núñez, y el presidente del CESM en la región, Jorge Curiel, durante una reunión mantenida en el Parlamento autonómico.
Núñez ha abogado por «aumentar la dotación de profesionales y adecuar esos profesionales a las necesidades que tenemos», resaltando asimismo la importancia de «dar estabilidad a las plantillas». Según sus palabras, «es vital que haya más profesionales y es vital que esos profesionales, desde el momento de la incorporación a nuestro sistema, tengan la estabilidad necesaria para tener la seguridad de que van a poder desarrollar una carrera profesional plena en el ámbito sanitario dentro del Sescam, y por ello, retener talento y retener profesionales».
El líder del PP también ha mostrado su apoyo a la propuesta de un nuevo estatuto de la profesión médica y facultativa. Considera que, si se mejora la carrera profesional y se dotan de estabilidad las plantillas, será relativamente sencillo alcanzar dos objetivos fundamentales: la modernización de la atención primaria y la reducción de las listas de espera, «dos de los grandes problemas» de la sanidad pública en Castilla-La Mancha, junto con el transporte sanitario.
Núñez ha afirmado que «la mejor forma» de combatir estos problemas es a través de «un plan de choque contra las listas de espera», reiterando su compromiso de implementarlo si alcanza la Presidencia del Gobierno regional. «Todo esto permitirá tener un sistema de salud pública en Castilla-La Mancha mucho más eficaz, mucho más eficiente, mucho más preparado, mucho más capacitado y que dé una respuesta mucho más interesante para el conjunto de los pacientes», ha añadido.
Carrera Profesional Sanitaria
Por otro lado, Núñez ha vuelto a insistir en su exigencia de una «recuperación inmediata» de la carrera profesional sanitaria durante el Debate sobre el Estado de la Región, enfatizando que es «urgente» que «el presupuesto de 2026 deje de prohibir expresamente, como lo han hecho todos y cada uno de los presupuestos durante los últimos diez años del Gobierno de Page, la carrera profesional».
Respecto al registro de Vox en las Cortes de una iniciativa legislativa para recuperar esta carrera profesional, Núñez ha asegurado que el PP la apoyará, pues «esto no va de quién lo presenta, sino de cómo se mejora la calidad del trabajo del profesional y la atención sanitaria del paciente». «Soy una persona muy congruente con lo que digo. Tiendo a votar aquello que prometo, y tiendo a votarlo siempre independientemente de quién lo haya presentado», ha señalado.
Un Sistema Sanitario «Caótico»
Jorge Curiel, presidente de CESM en Castilla-La Mancha, ha denunciado que el sistema sanitario es «caótico», no solo en Castilla-La Mancha, sino en el Sistema Nacional de Salud. Las listas de espera son «inaceptables» y hay «pacientes con patologías muy graves sin ser atendidos». Curiel ha señalado que «cada día» los profesionales sufren más agresiones.
Sobre este tema, ha manifestado que «esto no puede seguir así», dado que «los pacientes que antes llegaban con respeto, en una actitud positiva para contarnos lo que les pasaba, ahora llegan muchas veces en una actitud desesperada, de frustración, de cabreo porque llevan muchos meses esperando para ser atendidos».
Curiel ha afirmado que «todo esto tiene una única solución: la ampliación de plantillas». Los profesionales requieren «más recursos, más médicos con mejores tiempos para poder atender». Ha lamentado que se les pida atender una urgencia en cinco minutos o visitar un paciente en su casa en 20 minutos, cuando ese tiempo representa solo el desplazamiento, además de las agendas abarrotadas.
El presidente de CESM ha denunciado que «actualmente se obliga en Castilla-La Mancha a asumir agendas de 50, 60 o 70 pacientes», algo que considera «absolutamente demencial», ya que «todas las recomendaciones internacionales dictan que un médico de familia no debe tener una agenda con más de 30 pacientes para poder dedicar el tiempo adecuado a cada uno».
Finalmente, ha hecho un llamamiento a los distintos grupos parlamentarios para que «atiendan esto, que es urgente, que la sanidad pública se está yendo al garete».
