Julián Huarte ha intervenido este lunes en el acto de apertura del año judicial en Navarra, donde ha dado a conocer la alarmante situación que atraviesan los juzgados de la comunidad. En su primer discurso, el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Navarra (TSJN) destacó que los Juzgados de Primera Instancia, que se encargan de asuntos civiles, presentan una sobrecarga del 125,9%, mientras que los juzgados de lo Social, que manejan los casos laborales, tienen una saturación del 80,2%.
Huarte explicó que los órganos judiciales de estas jurisdicciones están «muy por encima» del criterio modulador de carga de trabajo establecido por el Ministerio de Justicia, el cual indica que se deben crear nuevas unidades judiciales si se supera en más de un 30% los módulos de entrada de asuntos durante cinco años.
La situación no se limita a los juzgados antes mencionados. Huarte reveló que los juzgados de Violencia sobre la Mujer tienen una sobrecarga del 59% y los de Instrucción de Pamplona un 45,5%. Además, citó que los juzgados de Primera Instancia e Instrucción de los otros cuatro partidos judiciales también superan los módulos de entrada en la jurisdicción civil: Aoiz con el 184,7%, Estella con el 101%, Tudela con el 84,2% y Tafalla con el 61,1%.
El presidente del TSJN no dejó sin mención la actividad de la Sección Tercera de la Audiencia Provincial, que también enfrenta una sobrecarga de trabajo del 107% por encima del módulo de entrada. Huarte lamentó que el Ministerio de Justicia haya suprimido, a pesar del informe favorable del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), uno de los dos jueces de refuerzo disponibles en dicha sección.
En su intervención, Huarte subrayó la importancia de la independencia judicial y su relación con el derecho a la tutela judicial efectiva. Destacó que el servicio judicial es esencial y que las administraciones públicas deben asegurarse de dotarlo de los recursos necesarios, ya que sin adecuados medios, la tutela judicial podría volverse meramente formal. «No podemos desconocer que los índices que se van consolidando son indicativos de que el incremento de asuntos en todas las jurisdicciones es una tendencia, en especial en la civil, social y penal, lo que podría llevar a una tutela judicial meramente formal», advirtió.
Modernización del sistema judicial
Huarte continuó enfatizando la necesidad de modernizar el sistema judicial, pero subrayó que para ello es imprescindible contar con suficientes y adecuadas unidades judiciales. Reconoció el esfuerzo económico que esto podría suponer y las limitaciones de los presupuestos públicos, pero señaló que la situación actual está desbordando a algunas jurisdicciones. Advirtió que este retraso afecta especialmente a las personas vulnerables, como menores de edad y víctimas de delitos, así como a situaciones críticas relacionadas con el trabajo y la vivienda.
La Sala de Gobierno del TSJN ha identificado las necesidades de personal judicial en Navarra y ha solicitado la creación de varias plazas. Entre las solicitudes destacan: una plaza de magistrado en la Sala de lo Social, tres en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial, tres en la Sección Civil del Tribunal de Instancia de Pamplona, y otras relacionadas con las secciones penal y civil en Tudela y Aoiz. Huarte enfatizó que esta solicitud refleja el significativo déficit de jueces que se enfrenta en la comunidad y que es urgente revertir.
Finalmente, Huarte hizo hincapié en la «insuficiencia» del actual Palacio de Justicia de Pamplona, considerándolo «urgente» abordar la creación de un nuevo edificio. Esta construcción no solo es necesaria por la falta de espacio actual, sino también para albergar a las nuevas plazas judiciales que se demandan. En este sentido, expresó que la nueva estructura debe desembocar en una mayor eficiencia y actitudes proactivas hacia la modernización de la administración de justicia.
En el acto también participaron otras autoridades, como el fiscal superior de Navarra, Jaime Goyena, así como vocales del CGPJ y representantes del Parlamento de Navarra.
