Mejorar el acceso a la vivienda y la difusión del programa, así como alcanzar la total participación de las 50 universidades públicas españolas, son los objetivos del programa Campus Rural, impulsado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
CUENCA, 10 de septiembre. (EUROPA PRESS) – El ministerio arriba mencionado ha llevado a cabo cuatro ediciones de su programa Campus Rural, el cual consiste en prácticas formativas en pequeños municipios. Hasta ahora, más de 1.500 alumnos han participado en las tres primeras ediciones, y se espera que más de 500 alumnos se sumen a la edición vigente.
Este programa ha contado con la participación de 46 de las 50 universidades públicas españolas y ha logrado impactar a todas las provincias del país. En su última edición se han ofrecido 750 plazas, con una remuneración de mil euros al mes para los estudiantes que realicen sus primeras experiencias laborales en periodos que oscilan entre dos y cinco meses.
El subdirector general de Coordinación e Iniciativas contra la despoblación del ministerio, Adrián Muelas, destaca que uno de los principales retos a corto plazo del Campus Rural es facilitar el acceso a la vivienda para los estudiantes que se trasladan a zonas rurales, ya que este representa un gran obstáculo para la realización de prácticas.
Aumentar la difusión del programa entre las empresas también es una de las metas de Muelas, para que puedan conocer los beneficios de una iniciativa que no tiene coste para ellas. Además, no solo las empresas privadas pueden acoger a estos estudiantes, sino que también los ayuntamientos y las organizaciones asociativas tienen acceso al catálogo de prácticas.
Otro desafío radica en establecer herramientas que faciliten la inserción laboral de los estudiantes que deseen quedarse en el lugar donde realizaron las prácticas. Muelas resalta que, aunque es un objetivo complicado, es posible lograr una retención laboral post prácticas.
El subdirector también anhela que todas las universidades participen en este programa, quedando solamente cuatro por integrarse para el próximo año.
CUARTA EDICIÓN
Este programa, que alcanza su cuarta edición, busca integrar las diversas iniciativas existentes en universidades de ámbito territorial bajo un sistema nacional de prácticas universitarias en el entorno rural, abarcando todas las titulaciones y regiones del país.
La inclusión del ministerio ha permitido fomentar la movilidad interprovincial de los alumnos, haciendo que el programa sea cada vez más atractivo, sumando más de 1.500 becarios hasta la fecha, a la espera de los datos completos de la edición de 2025.
Desde 2024, se ha completado el mapa nacional, con todas las regiones acogiéndose a estudiantes de este proyecto, a excepción de las ciudades autónomas, gracias a una iniciativa que va ganando reconocimiento.
El programa ya cuenta con la participación del 90% de las universidades públicas en España, siendo 46 de 50 las instituciones académicas que han sido parte de esta iniciativa. Este número se espera incrementar el próximo año con el objetivo de alcanzar la plena participación.
Las becas ofrecidas son valoradas positivamente por el 97% de los participantes, quienes en encuestas de satisfacción otorgan una calificación media de 4,5 sobre 5 en cuanto a las expectativas cumplidas.
Sin embargo, Muelas señala que aún hay aspectos que mejorar, incluyendo el acceso a la vivienda para los beneficiarios y la ampliación de la inserción laboral tras concluir las prácticas.
“Muchos quieren quedarse, pero les resulta difícil encontrar la manera de hacerlo. Estamos trabajando en un programa de acompañamiento para quienes deseen emprender en el pequeño pueblo donde han trabajado, para brindarles esa oportunidad”, explica.
Existen algunos ejemplos de éxito donde alumnos en prácticas han logrado establecerse laboralmente, quedándose en sus puestos y actuando como tutores para nuevos estudiantes. Muelas menciona casos como el de un becario que permanece en una empresa de drones en un pueblo de los Pirineos, así como alumnos que se quedaron a trabajar en bodegas donde implementaron nuevos planes de negocio.
MIL EUROS MENSUALES DE BECA
Las becas alcanzan los mil euros mensuales para cubrir los gastos del alumno, cofinanciadas en un 90% por el MITECO y el 10% por las universidades participantes. El programa está diseñado para que las empresas no tengan costes al integrar a los estudiantes, más allá de la supervisión y el acompañamiento.
A su vez, las entidades que integren a un becario obtienen experiencia y mano de obra cualificada que de otro modo no llegaría a estas zonas rurales. Esta dinámica también beneficia la economía local de los pueblos, ya que la llegada de nuevos habitantes durante esos períodos activa la actividad económica de los municipios.
Las empresas interesadas en participar deben enviar su propuesta a partir de febrero, ya sea a las universidades de su zona o a través de Ruralink, una nueva plataforma donde las instituciones académicas pueden acceder a los perfiles disponibles. Actualmente, esta plataforma cuenta con cerca de 500 ofertas laborales.
Las oportunidades laborales son transversales, atañendo a cualquier tipo de titulación de grado o máster. “Contamos con estudiantes de más de 150 titulaciones distintas, desde Trabajo Social hasta ingenierías de diversa índole o Humanidades”, concluye Muelas.
Con un 65% de mujeres como beneficiarias de este programa, Muelas subraya la importancia de que el talento femenino llegue a las zonas rurales.
