BILBAO, 23 Nov. (EUROPA PRESS) – El secretario general de PSE-EE de Bizkaia y vicelehendakari segundo, Mikel Torres, ha afirmado que su partido «ocupa una centralidad política única en Euskadi» y que es necesario construir «un gran muro que haga que el Gobierno progresista liderado por el PSOE sea fuerte, porque la derecha y la ultraderecha no se van a detener».
Torres realizó estas declaraciones durante un acto de homenaje celebrado en Derio (Bizkaia) en honor al fundador de las Juventudes Socialistas, Tomás Meabe, evento que contó también con la participación del secretario general de JSE-Egaz, Gabriel Arrúe, y la presidenta del Comité Federal de Juventudes Socialistas de España, Elisa Marrero.
En la visión de Torres, el PSE-EE tiene una «centralidad política única en Euskadi» porque logra «combinar una historia integradora, una ininterrumpida presencia institucional, una gran capacidad de pacto transversal y un discurso progresista que nos sitúa como garante de estabilidad y progreso».
El secretario general enfatizó que esta posición «parece que pone nerviosos» a otros partidos como PNV, EH Bildu, PP y Podemos, ya que «la gente quiere vernos ahí y entiende que el Partido Socialista es el partido que está mejor colocado en esa posición».
Asimismo, recordó que «ya llegará el momento de las elecciones» y agregó que «en cada proceso electoral a lo largo de los últimos años, la sociedad vasca con su voto nos otorga la credibilidad necesaria en un país que valora el autogobierno, pero también la seguridad y la gestión eficaz».
«UN GRAN MURO»
Torres destacó que su partido debe «hacer un gran muro, un muro eficaz que haga que el Gobierno progresista liderado por el PSOE sea fuerte», afirmando que «la derecha y la ultraderecha no se van a detener».
Además, subrayó que «hay que pararles con la fuerza democrática de los votos, erigiendo un muro de democracia, convivencia y tolerancia, como muy bien ha hecho nuestro presidente, Pedro Sánchez».
Torres también recordó que, «ahora que se cumplen 50 años desde la muerte del dictador», los socialistas han tenido que soportar a lo largo de la historia a «fanáticos, intolerantes, fascistas, dictadores, torturadores y asesinos» que han intentado «callar» su voz o hacer que desaparecieran «de la faz de la tierra».
Finalmente, concluyó: «Pese a ello, aquí estamos fuertes, unidos y dispuestos a seguir gobernando este país. A pesar de tener que convivir con un PP que no es capaz de aceptar la democracia parlamentaria cuando no son ellos quienes gobiernan, pero sí hacen uso de ella cuando tienen posibilidad de llegar al poder apoyados en VOX, a pesar de tener que convivir con un PP que optó por bendecir a la ultraderecha y les abrió las puertas de Gobiernos autonómicos y ayuntamientos, para propagar sus mensajes de odio».
