
PALMA, 26 Dic. (EUROPA PRESS) – El PSIB ha calificado como un «fracaso» el plan de contingencia invernal del Consell de Mallorca destinado a atender a las personas sin hogar. Esta declaración se produce en el contexto de la gestión de la demanda del servicio de inclusión social, durante el tercer invierno bajo la legislatura del presidente del Instituto Mallorquín de Asuntos Sociales (IMAS), Guillermo Sánchez, y del presidente del Consell de Mallorca, Llorenç Galmés.
Los socialistas han expresado su preocupación al señalar que este plan busca proporcionar refugio a las personas sin hogar que, en pleno invierno, carecen de un lugar donde resguardarse de las bajas temperaturas y la lluvia. Sin embargo, han criticado que, a pesar de un anuncio realizado hace cerca de un mes sobre este plan, no se han observado respuestas efectivas ante la creciente situación de las personas que viven en la calle, quienes son más numerosas que nunca y enfrentan prácticamente los mismos recursos de siempre.
Desde el PSIB se ha alertado que, en los últimos años, el número de personas que duermen en la calle en Mallorca ha continuado en aumento, tanto en términos cuantitativos como en diversidad de perfiles. En la actualidad, se trata de personas trabajadoras con bajos ingresos, mujeres, jóvenes, personas mayores y quienes padecen problemas de salud mental.
La consellera insular del PSIB, Sofía Alonso, ha subrayado que «la situación es mucho más compleja que hace una década, pero el Consell aplica un protocolo casi idéntico, con una oferta de plazas estancada y sin una apuesta presupuestaria clara». Asimismo, ha censurado que, a pesar de las declaraciones sobre el refuerzo de recursos, no se ha incrementado de manera significativa ni la cantidad de plazas disponibles ni el equipo profesional que atiende esta problemática. Ha añadido que las plazas de refuerzo son «temporales, insuficientes y condicionadas a episodios puntuales de frío extremo».
La situación es tal que, cada noche, hay personas que «duermen en la calle» porque «no hay alternativas reales o adecuadas a su situación». Alonso ha denunciado que resulta «indignante» que el IMAS afirme que «ninguna persona duerme en la calle», mientras que la realidad muestra que centenares se encuentran en esta situación, acusando a Sánchez y Galmés de «manipular la realidad».
Particularmente preocupante es la presentación de un programa piloto destinado a jóvenes, que solo cuenta con cinco plazas. Para la portavoz socialista, esta cifra es «absolutamente insuficiente» ante el creciente fenómeno del sinhogarismo juvenil. «Cinco plazas no son una política pública, son un gesto simbólico que no resuelve el problema», ha subrayado.
Además, ha sostenido que el Consell ha convertido las visitas institucionales a albergues en «una estrategia de marketing» que enaltece la figura de Galmés, quien se toma fotografías «sin fin y sin vergüenza», mientras los modelos de atención no progresan, no se implementa de manera efectiva el ‘Housing First’, no se amplía la red de vivienda social con apoyo y no se garantizan itinerarios estables de inclusión.
Alonso ha afirmado que las personas sin hogar «no necesitan anuncios ni fotos», sino «más plazas dignas, más profesionales, más presupuesto y un cambio de modelo valiente». Con las temperaturas en descenso y una realidad social cada vez más dura, el Consell no puede disimular su falta de acción tras gestos meramente simbólicos.
Finalmente, el PSIB ha hecho un llamado a «enderezar» la política social del Consell de Mallorca, subrayando que esta es su «principal competencia». Han exigido dotar los servicios a la altura de la «emergencia que se vive» y dejar de lado «planes reciclados que llegan tarde y mal». Alonso ha concluido que «ya se sabe que Galmés vive de las fotos que se hace y de echar la culpa a los otros cuando la responsabilidad que ha asumido como presidente le supera».
