La concejal socialista Ros Cihuelo ha criticado enérgicamente la falta de planificación del Partido Popular (PP) en los nuevos desarrollos urbanos de Zaragoza, particularmente en el Distrito Sur. Según Cihuelo, el PP no ha asegurado los servicios públicos esenciales, tales como centros de salud, educativos, cívicos, deportivos, bibliotecas, ni conexiones adecuadas de transporte público.
La edil ha expresado que los Gobiernos de Chueca y Azcón están fomentando un crecimiento demográfico en barrios como Rosales del Canal y Arcosur, así como en San José, La Jota, Vadorrey y Parque Venecia. Sin embargo, esta expansión no garantiza a los miles de nuevos vecinos la misma calidad de vida que disfrutan los ciudadanos de otros barrios de Zaragoza.
Durante una reciente comparecencia ante la Comisión de Presidencia, Cihuelo instó al consejero Lorén a informar sobre las gestiones de su área con el Gobierno de Aragón respecto a las necesidades de equipamiento público y sanitario en estos nuevos desarrollos urbanos. Subrayó que el PP está utilizando suelos públicos dotacionales, que son la mayor riqueza de cualquier municipio para instalaciones públicas, para construir viviendas. Los suelos deben ser defendidos para beneficio de una ciudad humanizada y asegurar la calidad de vida de los ciudadanos.
En contra de los «aparcamientos de personas»
Cihuelo se opone a la idea de que el Partido Socialista esté en contra de la construcción de vivienda. Sin embargo, considera inadecuado que la construcción en suelos públicos se utilice para masificar un distrito sin asegurar los servicios públicos esenciales, los cuales deberían desarrollarse también en suelo público. Este vacío en servicios públicos lleva a los habitantes de la ciudad a recurrir a seguros privados de salud y a utilizar gimnasios privados en lugar de contar con instalaciones públicas.
La concejal ha criticado al Gobierno de Chueca por no considerar una planificación adecuada de estos servicios públicos al ceder suelos dotaciones al Gobierno de Azcón. Aseguró que los vecinos no deberían ser relegados a vivir en una “ciudad dormitorio”, sino en barrios que ofrezcan los servicios básicos necesarios. También advirtió que, debido a las políticas del PP, Zaragoza podría quedarse sin suelos dotacionales justo cuando se espera un crecimiento de la ciudad a 800.000 habitantes. “No podemos simplemente construir un ‘aparcamiento’ de personas para cuando terminan de trabajar”, enfatizó.
Por último, Cihuelo lamentó el mal funcionamiento de la Comisión Bilateral Ayuntamiento-Gobierno de Aragón, a pesar de que ambas instituciones comparten el mismo color político. “Es responsabilidad del Ayuntamiento defender la singularidad de Zaragoza en las negociaciones con el Gobierno de Aragón, tal como establece la Ley de Capitalidad, y eso no se está haciendo”, concluyó.
