LOGROÑO, 17 Ene. (EUROPA PRESS) – El diputado socialista Miguel González de Legarra ha lamentado el nuevo recorte que se va a acometer en el Hospital de Calahorra, que afecta directamente a uno de los tratamientos más sensibles del sistema sanitario, como es la diálisis.
González de Legarra ha señalado que el Gobierno de La Rioja «vuelve a demostrar que su discurso sobre el supuesto apoyo al Hospital de Calahorra es falso». Según él, «cuando se recorta un servicio del que dependen personas para seguir viviendo, ya no hablamos de ajustes ni de reorganizaciones, hablamos de una irresponsabilidad gravísima».
El diputado socialista ha destacado que se está tratando a pacientes crónicos, es decir, a personas cuya vida depende de la continuidad y estabilidad de este tratamiento. «Forzarles a cambiar rutinas médicas o a salir de su comarca tiene consecuencias directas sobre su salud, sobre su economía y sobre su vida cotidiana que no son aceptables en un sistema sanitario público de calidad», ha afirmado.
Consecuencias de las decisiones gubernamentales
González de Legarra ha insistido en que «esta decisión no puede analizarse de forma aislada, sino como parte de un proceso más amplio que comenzó con la reducción de camas y que continuó vaciando servicios, con la caída de la actividad asistencial, la pérdida de una gestión autónoma y, ahora, con este nuevo recorte de un tratamiento recurrente vital».
Todo esto «refuerza la idea del patrón claro que guía al PP y que es debilitar el hospital para después justificar decisiones que nada tienen que ver con el interés general». El diputado ha criticado que el Gobierno «adopte este tipo de medidas ignorando deliberadamente el malestar social y las numerosas movilizaciones ciudadanas que, durante meses, vienen reclamando justo lo contrario; más recursos, más servicios y un compromiso real con el futuro del Hospital de Calahorra».
Doble discurso del Gobierno
Según el diputado socialista, mientras el Gobierno «presume de inversiones futuras, la realidad es que hoy se recortan servicios esenciales en un doble discurso que ya no engaña a nadie». Ha alertado de que el Ejecutivo «sigue engordando el problema para, más adelante, vender como inevitable una solución privada».
Desde el PSOE de La Rioja se exige que se rectifique esta decisión, que se mantenga íntegramente el servicio de diálisis y que se ponga fin a una política sanitaria que está castigando de forma sistemática a La Rioja Baja.
Finalmente, González de Legarra ha afirmado que «no podemos normalizar que se juegue con la salud de las personas, ni que se deteriore deliberadamente un hospital público para justificar su desmantelamiento». Ha reafirmado que el Hospital de Calahorra «merece respeto, recursos y un futuro claro dentro de la sanidad pública».
