La portavoz de la Ejecutiva del PSOE, Montse Mínguez, ha reafirmado que los pagos en metálico a los miembros de su partido son totalmente legales y que todos los gastos están «cuadrados al céntimo». Esta declaración se produce en un contexto de controversia tras un informe de la Unidad Central Operativa (UCO) que reveló sobres de dinero relacionados con el exministro José Luis Ábalos.
Defensa del PSOE ante las acusaciones
En una reciente rueda de prensa en Madrid, Mínguez anunció que el Grupo Socialista presentará una solicitud formal al Senado para que detalle cuántos de sus miembros han recibido en efectivo el importe de los gastos de viajes realizados por delegaciones internacionales. Esta medida busca demostrar la legalidad de los procedimientos contables utilizados por los socialistas y, en parte, responder a lo que ella considera fantasmas creados por el Partido Popular (PP) en torno a la corrupción.
La legalidad de los pagos en metálico
Mínguez explicó que el pago en metálico es un “criterio contable” que adoptan muchas empresas y organizaciones, incluyendo instituciones como el Senado. Mientras que el Congreso opta por realizar transferencias una vez recibe las facturas adecuadas, en el Senado se permite este método, que consideran eficiente y seguro.
“Lo que hay son gastos justificados y cuadrados al céntimo”, añadió, destacando la transparencia y legalidad del manejo de los fondos en su partido. Mínguez subrayó que en el PSOE no hay «financiación ilegal, ni sobresueldos», defendiendo así la integridad de la organización y sus procedimientos internos.
Reacción ante el Partido Popular
Además, la portavoz criticó al líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, señalando que está “atrapado en el insulto” y en contradicciones propias, mientras que su partido se enreda en «batallas judiciales, mediáticas e incluso parlamentarias». Mínguez advirtió a Feijóo que está «pinchando en hueso» al intentar minimizar la situación del PSOE.
Acusaciones de corrupción
En cuanto a las acusaciones de corrupción, Mínguez hizo una comparación directa con el PP, acusándoles de haber destruido pruebas en el pasado, en referencia a escándalos de financiación irregular que afectan a dicho partido. Según sus palabras, mientras la UCO ingresaba a la sede del PP, “en los pisos de arriba estaban destruyendo pruebas a martillazos”, lo que según ella demuestra un contraste significativo en el manejo de la legalidad entre ambos partidos.
Finalmente, Mínguez hizo un llamado a los miembros del PP a dejar de involucrar a los trabajadores del PSOE en sus controversias políticas, reclamando que el PSOE se presenta como una organización «limpia, honesta y transparente». Remarcó que estaban dispuestos a dar la cara y colaborar con las autoridades pertinentes, reafirmando su posición de tranquilidad en medio del revuelo político.
