
MÉRIDA, 29 Abr. (EUROPA PRESS) – El portavoz del PSOE de Extremadura, Manuel José González Andrade, ha señalado que la composición del nuevo gobierno de María Guardiola en la Junta no despierta «ninguna ilusión» y que es fruto de un pacto entre PP y Vox que «nace muerto».
Asimismo, ha destacado que los tres perfiles que «elimina» la presidenta extremeña de su ejecutivo: Manuel Castizo, Mercedes Vaquera y Victoria Bazaga, son los «más moderados» que tenía el anterior Gobierno, de modo que ahora hay un Gobierno «más conservador y más agresivo».
En una comparecencia ante los medios, ha criticado que Guardiola no haya tenido «ninguna prisa» por formar el nuevo ejecutivo después de «cuatro meses de bloqueo político» tras las elecciones, y con una Cámara parlamentaria «cerrada a cal y canto».
Una espera que no ha valido la pena, ha afirmado, ya que se trata de un nuevo Ejecutivo que «no va a generar ninguna ilusión en la ciudadanía», ya que es «el mismo Gobierno que no funcionó anteriormente». A esto se le suma la inclusión de dos consejeros de Vox, uno de ellos «conocido por sus declaraciones machistas», en alusión a Juan José García, y una consejera que «es concejala de un alcalde condenado por violencia machista», en referencia a Sandra Valencia.
Estos consejeros serán los encargados de materializar un pacto que «nace muerto» y que «criminaliza» a los migrantes y a los alcaldes de esta región, haciendo referencia a la «unidad antifraude del padrón», como si los regidores «cometiesen fraude en los padrones municipales».
Además, este pacto deja «las políticas para las personas más vulnerables en manos de la extrema derecha», en alusión al también vicepresidente de Vox, Óscar Fernández. Según González Andrade, se trata de un «problema ideológico», porque «no quieren hacer políticas para las personas más vulnerables de esta tierra, ni más ni menos».
González Andrade ha calificado de «mala noticia» que esta consejería recaiga en la extrema derecha y que además adopte el nombre de desregulación, conocida por «otras latitudes del mundo», en referencia a la Argentina de Javier Milei.
Para los socialistas, esta situación es «la consecuencia de quien no fue capaz de dialogar» ni de acordar, y que «tuvo la ambición, convocando elecciones, de gobernar sola y se encuentra en este momento con Vox más dentro que nunca, con dos consejerías».
Los extremeños se enfrentan a «una presidenta secuestrada» que ha puesto un precio «muy barato a su palabra y a su dignidad». «Cuando uno pone precio a su dignidad, podemos encontrarnos con que el precio a pagar sea tan barato como el que estamos viviendo en estos momentos», ha añadido.
Ante esto, ha afirmado que se trata de «un día gris, un día negro» para Extremadura y para el futuro de la región, ya que con este pacto «se mata su futuro» y hay un gobierno que no genera ilusión y que será responsable de la materialización de un pacto que «atenta contra el futuro de los extremeños y las extremeñas».
Frente a este gobierno, habrá un Partido Socialista con una oposición «firme» y «contundente», que actuará desde distintos ámbitos, tanto el político como el jurídico, a través de la anunciada comisión de seguimiento del pacto. Esta comisión se establecerá en los tres niveles de la administración: el estatal, el regional y el local.
González Andrade ha subrayado que este pacto «roza lo ilegal en algunos de sus postulados» y «atenta contra los derechos humanos». A preguntas de los medios, ha comentado que el nombramiento de Laureano León como consejero de Cultura y Turismo es «el precio que paga el Partido Popular por el senador de Vox», ya que tendrá que dimitir de su escaño en la Cámara Alta para cumplir con la designación de Ángel Pelayo, de Vox, como senador autonómico.
