ZARAGOZA, 21 Feb. (EUROPA PRESS) – El concejal socialista en el Ayuntamiento de Zaragoza, Guillermo Ortiz, ha solicitado al Gobierno de Natalia Chueca que escuche a las asociaciones de comerciantes, vecinales y juntas de distrito para mitigar las afecciones provocadas por las obras de la Avenida Valencia.
Falta de Comunicación en Proyectos Anteriores
Esta peticion surge tras lo que Ortiz considera una falta de comunicación en la reciente reforma de la Avenida Navarra. “El Gobierno del PP debería ahora tomar nota y contar con la visión de todos ellos”, ha expresado.
Impacto de las Obras en la Comunidad
Ortiz ha destacado que, aunque “unas obras siempre van a causar molestias”, es fundamental que exista comunicación con el tejido vecinal, las asociaciones de comerciantes y las juntas de distrito para minimizar las afecciones. “Nos referimos tanto a respeto institucional como a la necesaria colaboración entre todos”, ha señalado el edil socialista durante la última Comisión de Economía.
Crítica a la Gestión del Gobierno
El concejal recordó que el Gobierno Chueca se comunicó mediante un grupo de Whatsapp con los afectados por las obras de la Avenida Navarra, algo que “nos pareció cuanto menos ridículo”. En este sentido, ha instado a que “tomen ahora cartas en el asunto y se pongan en contacto continuo, de verdad, con todos ellos”.
Afectaciones en la Avenida Valencia
En relación con la situación actual en la Avenida Valencia, Ortiz ha mencionado que la falta de comunicación ha provocado diversas afecciones, como la carencia de espacios para carga y descarga de los comercios, lo que ha llevado a la emisión de múltiples multas. Además, ha enfatizado que “el Gobierno de Chueca no sabe nada de cómo gestionar las ayudas a las afecciones por obras”, ya que “nadie se ha puesto a su disposición para explicarlo ni ayudar con la tramitación”.
Recomendaciones para una Mejor Gestión
Ortiz ha reclamado que tampoco se ha calendarizado correctamente teniendo en cuenta las diferentes campañas comerciales, más allá de realizar la programación por tramos, lo cual sería lógico debido a la magnitud de la obra. “Es esencial que se establezca un diálogo fluido y se busquen soluciones conjuntas para reducir el impacto negativo de estas obras en la comunidad”, ha concluido.
