El Rey Felipe VI, acompañado por el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, y el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, ha inaugurado este lunes la edición 2026 del Mobile World Congress (MWC). Este evento, que destaca por su relevancia en el ámbito de la tecnología y las telecomunicaciones, se lleva a cabo en el recinto Gran Via de Fira de Barcelona, en L’Hospitalet de Llobregat, y se extenderá hasta el jueves.
Un día emblemático
La inauguración se realizó en el marco de la tradicional visita inaugural que el monarca realiza cada año el primer día del congreso. En esta ocasión, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, no estuvo presente. Además del Rey, también acompañaron la ceremonia el ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, y el delegado del Gobierno en Catalunya, Carlos Prieto. En representación del evento, se encontraban el presidente de Fira de Barcelona, Pau Relat, el director general de la misma, Constantí Serrallonga, y el consejero delegado de GSMA, John Hoffman.
Recorrido por las instalaciones
El Rey Felipe VI comenzó su recorrido por el congreso dirigiéndose al espacio de la Mobile World Capital Barcelona en el Hall 6, donde tuvo la oportunidad de saludar al CEO de la fundación, Francesc Fajula. Posteriormente, visitó el estand de la Generalitat, donde se reunió con la consellera de Economía y Hacienda, Alícia Romero, y el conseller de Empresa y Trabajo, Miquel Sàmper. Como parte de su itinerario, el monarca también se trasladó al Pabellón de España y al estand de GSMA, donde fue recibido por el director general de GSMA, Vivek Badrinath.
Asimismo, el Rey visitó los estands de las operadoras telefónicas, incluyendo Telefónica, Orange y Vodafone, ubicados en el Hall 3. Durante estas visitas, tuvo la oportunidad de conocer algunos de los proyectos innovadores que están desarrollando estas empresas. El recorrido del Rey, que duró aproximadamente una hora, concluyó a las 12:25 horas.
Esta edición del congreso de telefonía ha dado inicio en un día significativo, ya que se celebra el 20 aniversario del evento en Barcelona, que se estableció en la ciudad en 2006. La importancia de este congreso no solo radica en su dimensión tecnológica, sino también en su impacto económico y social en la región.
