
BILBAO, 1 May. (EUROPA PRESS) – El secretario general de ELA, Mitxel Lakuntza, ha afirmado que el sindicato no cesará en su lucha hasta conseguir un salario mínimo interprofesional (SMI) propio en Euskadi de 1.500 euros. Además, ha acusado al Lehendakari, Imanol Pradales, de «ponerse de perfil» ante esta reivindicación, al unirse al voto en contra de su partido junto a PSE, PP y Vox.
Lakuntza se expresó en un acto organizado por ELA antes de la manifestación del 1 de Mayo, celebrada en Bilbao bajo el lema ‘SMI 1.500; Jo ta ke, hemen erabaki arte’ (SMI 1.500, sin descanso hasta decidir aquí), que fue respaldada por miles de personas.
Durante su discurso, Lakuntza recordó la huelga general del 17 de marzo, que exigió un SMI propio en Euskadi. Destacó que han logrado «implicar en esta lucha a la clase trabajadora de nuestro país», dejando a la patronal y a los partidos, sindicatos y gobiernos que se oponen sin argumentos, y que una parte mayoritaria de la sociedad haga suya la reivindicación de un salario mínimo propio.
«Ese es nuestro mejor activo, el apoyo popular que hemos conseguido durante todo el proceso», subrayó, mencionando cada firma recolectada e cada protesta realizada.
Lakuntza sostuvo que no se debe permitir que «nadie decida en nuestro lugar» y enfatizó que «argumentar que el incremento del SMI en todos los territorios donde sea posible es insolidario es, además de españolista, difícil de vender en este país».
Criticó que «hay partidos y sindicatos que argumentan que es mejor ganar 1.200 euros que 1.500 euros», afirmando que «faltar al respeto a los trabajadores en situaciones más precarias» es inaceptable. La reivindicación del SMI de 1.500 euros, mencionó, representa un compromiso por mejorar la vida de miles de mujeres y busca «hacer justicia feminista».
El líder de ELA subrayó que los argumentos en contra del SMI propio son «sobre todo, ideológicos», pues se utilizan para extender la precariedad, asegurando que «en ELA no se rendirán» hasta obtenerlo.
Mesa de Diálogo Social
Lakuntza criticó que hasta la fecha, el lehendakari «ha decidido oponerse al SMI propio, sumándose al voto en contra de su partido, junto a PSE, PP y Vox». Recordó que, recientemente, Pradales y su gobierno optaron por una respuesta «pobre», lanzando amenazas a ELA y LAB con una nueva Ley de participación institucional que tendría consecuencias si no accedían a la mesa del diálogo social, que calificó como «vacía de contenido, pero llena de propaganda».
Agregó que el consejero de Economía, Trabajo y Empleo, Mikel Torres, anunció que «premiarán a quienes acudan a la mesa, a quienes acepten participar de este teatro que buscan el gobierno y la patronal, donde en realidad no se negocia nada».
Describió la mesa de diálogo social como «antidemocrática», donde ni siquiera se respetan las mayorías, con UGT y CCOO apenas alcanzando el 28 % de representación, lo que representa un salto en una decisión autoritaria que ataca a la mayoría sindical.
Señaló que la clase trabajadora ha decidido, a través de elecciones, otorgar a ELA más del 40 % de representación en Álava, Bizkaia y Gipuzkoa, y advirtió que «negar el respeto a las reglas democráticas no puede ser parte de la normalidad».
Por ello, Lakuntza exigió al Gobierno de Pradales «retirar inmediatamente» el proyecto de Ley de participación institucional y, en lugar de recompensar a UGT y CCOO y a una patronal reticente, debería pronunciarse a favor de un SMI de 1.500 euros y presionar a Confebask para que negocie.
Modelo Capitalista «Salvaje»
Por otro lado, Lakuntza habló sobre un «modelo capitalista salvaje que solo trae destrucción, miseria y muerte», reivindicando los valores del Primero de Mayo: «paz, solidaridad, feminismo, libertad y vida». Criticó a Confebask y al presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, por desviar la atención de «los graves peligros» que representan gobiernos como el de Trump y Netanyahu, priorizando «intereses económicos» sobre derechos humanos, paz y justicia social.
Frente a esta situación, reafirmó su compromiso con la paz, solidaridad, feminismo y la vida, denunciando el imperialismo y defendiendo la soberanía de los pueblos.
Además, expresó su apoyo a los trabajadores que se movilizan y destacan la labor del sindicato en defensa del empleo ante EREs y despidos. «El objetivo de ELA no es simplemente aceptar lo que la empresa quiera. Debemos mantener los empleos», enfatizó.
Reiteró que el sindicato no está para facilitar despidos ni para aceptar el mal menor. «Deberíamos estar defendiendo empleo hasta el último momento», concluyó.
Por otra parte, Lakuntza destacó que ELA ha alcanzado un «hito histórico» al contar con más de 50.000 mujeres afiliadas al sindicato. Frente a discursos que criminalizan a las personas migrantes, afirmó que ELA es un sindicato antirracista que aboga por la organización y lucha en los centros de trabajo.
Para finalizar, el secretario general reivindicó el derecho a «vivir y trabajar en euskera», instando a «despertar» para alcanzar un consenso que equipare jurídicamente el euskera y el castellano, lo que representa «el mínimo» que exigen. Invitó a participar en la movilización convocada para el 9 de mayo junto a LAB y Steilas, afirmando que «nuestra exigencia básica es una Euskal Herria euskaldun».
