BARCELONA, 2 Nov. (EUROPA PRESS) – La historiadora británica Eleanor Barraclough ha publicado el libro ‘El oro de los vikingos’ (Ático de los Libros), un ensayo en el que se acerca a la vida cotidiana de la cultura vikinga. Barraclough asegura que «sería útil recordar su pragmatismo cultural» en el contexto actual de polarización de la sociedad.
En una reciente entrevista, se le preguntó qué cualidad vikinga rescataría de esa era. Barraclough respondió que en una sociedad con tendencia a la polarización, donde «tienes que estar en un bando u otro», sería beneficiosa la forma pragmática de los vikingos para observar a otras culturas, participando en ellas o apropiándose de algunos de sus elementos.
La historiadora destacó que esta perspectiva de observar al otro «sin miedo» e interactuar con el diferente podría enseñar algo a la sociedad actual, aunque recordó que los vikingos a menudo hacían esto con la intención de obtener algún provecho.
Además, Barraclough descartó establecer un paralelismo entre los vikingos y ciertos políticos contemporáneos como Donald Trump y Vladímir Putin. Argumentó que las incursiones vikingas eran más bien «ataques y fugas», provocando un shock en las comunidades atacadas, aunque también considera que sí se pueden trazar algunos paralelismos con individuos oportunistas en busca de lucro.
En este contexto, recordó que en 2008 se comenzó a utilizar en Islandia la expresión ‘útrásavíkingur’, referida a banqueros que se aprovecharon de la crisis hipotecaria para obtener grandes beneficios y desaparecer: «Ese carácter de ataque rápido y oportunismo es más vikingo. Posiblemente, serían este tipo de gente más capitalista».
Imagen distorsionada
La historiadora mencionó que existe una imagen distorsionada de la cultura vikinga, asociándola al «señor con el casco con cuernos» y una visión violenta. Si bien admitió que en parte es cierta, subrayó la necesidad de contextualizarla de manera más amplia.
Señaló que el estereotipo del vikingo ha sido alimentado por películas que se centran en su dimensión militar, lo cual es «medio cierto». Junto a las batallas, también se necesitaban familias y granjas, aspectos que a menudo no encajan en el mito popular.
Papel de la mujer
Barraclough explicó que con su libro ha querido demostrar que «a veces la realidad tiene más colores que el mito». En este sentido, se enfoca en guerreros exitosos y fracasados, además del papel de las mujeres vikingas, los mercaderes, los artesanos, los niños y la vida de los esclavos, todo ello a través de objetos.
En ‘El oro de los vikingos’, considerado el mejor libro de historia del año por ‘The Times’, la historiadora analiza objetos cotidianos como peines y juguetes, además de grafitis rúnicos y núcleos glaciares. Su objetivo es desmontar los estereotipos de un pueblo que se expandió desde las tierras escandinavas hasta Groenlandia y el imperio bizantino, formando así una sociedad muy heterogénea.
Respecto al rol de la mujer en esta sociedad, Barraclough señala que tenían funciones variadas pero fundamentales: se encargaban del almacenamiento de comida, de la producción textil, de la transmisión cultural, del cuidado de los niños y de la gestión de las granjas. «Eran el motor de la sociedad vikinga», afirma la historiadora.
Finalmente, defendió que, más allá del impacto que los vikingos tuvieron por su carácter bélico, también dejaron una influencia cultural significativa en lenguas como el inglés: «No debemos menospreciar el legado militar, pero hay mucho más que no debe empequeñecerse».
Eleanor Barraclough es profesora titular de Historia Pública en la Universidad Bath Spa y anteriormente lo fue de Historia y Literatura medieval en la Universidad de Durham. Entre sus libros publicados se encuentra ‘Más allá de las tierras del norte’.
