En Aragón, se han quemado durante el presente año un total de 310 hectáreas de masa forestal, una cifra notablemente inferior a las 1.500 hectáreas que ardieron el año anterior. Este comentario fue realizado por Jorge Escario, director gerente de la Sociedad Aragonesa de Gestión Agroambiental (SARGA), quien también expresó su esperanza de que esta tendencia se mantenga a lo largo del tiempo.
Operativo de Incendios en Castilla y León
Escario indicó que su equipo tuvo la oportunidad de participar en las labores de extinción de incendios en Castilla y León, que se encontraba en una situación crítica debido a varios siniestros. Además, destacó que el Gobierno de Aragón ya había enviado equipos a Valencia en más de una ocasión por emergencias relacionadas con incendios en esa región. «Es verdad que nuestra situación, y esperemos que siga así, es envidiable, y en otras regiones lo están pasando realmente mal», subrayó Escario.
Acciones de Coordinación y Extinción
En sus declaraciones a los medios, el director de SARGA comentó sobre la satisfacción que siente al poder participar en la extinción de incendios. «Actuar en estas labores de coordinación y extinción es un orgullo tanto para la empresa como para el gobierno», manifestó. A pesar de la mejora en la situación actual, Escario agregó que están listos para volver a intervenir si fueran requeridos en el futuro, tal como hicieron en varias ocasiones en los últimos días de agosto.
Prevención de Incendios
En cuanto a la prevención, Escario citó la máxima de que los incendios se apagan en invierno, resaltando que SARGA realiza labores de prevención y extinción en colaboración con la Dirección General de Gestión Forestal del Gobierno autonómico. Actualmente, SARGA sostiene 124 contratos con el Gobierno de Aragón, de los cuales uno está destinado exclusivamente a la prevención y extinción de incendios.
El director de SARGA explicó que su trabajo no se limita a la extinción, sino que también incluyen tareas preventivas, como el aclarado y preparación del monte. «Intervenimos solamente en el 2 por ciento de la masa arbórea aragonesa, así que las labores de extinción son solo una parte de lo que se necesita para reducir la virulencia de los incendios», concluyó.
