La portavoz de ERC en el Parlament, Ester Capella, ha asegurado que estudiarán la propuesta realizada por el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, para hacer un acuerdo que movilice suelo y construya alrededor de 210.000 viviendas en toda Catalunya. También ha solicitado que se cumplan los acuerdos firmados con los republicanos en materia de financiación singular.
Durante una rueda de prensa este martes, tras la intervención inicial de Illa en el Debate de Política General (DPG) en el Parlament, Capella ha afirmado que analizarán «al detalle» la propuesta de Illa. Además, ha defendido que no solo debe realizarse nueva construcción de viviendas, sino que también es fundamental incentivar la rehabilitación de las ya existentes. Ha instado al Ejecutivo catalán a solicitar al Gobierno central que ceda a Catalunya las viviendas que están en manos de la Sareb.
La portavoz republicana ha expresado su satisfacción porque el PSC «se ha movido hacia la izquierda» en materia de vivienda, tras las declaraciones de Illa sobre la intervención del mercado. Sin embargo, Capella ha añadido que ERC seguirá insistiendo hasta que se declare que es necesario sacar la vivienda de la lógica especulativa del mercado.
En lo que respecta a los acuerdos de financiación, Capella ha sostenido que «quien espera, desespera», subrayando que Catalunya no puede esperar más por una financiación justa. Ha insistido en la necesidad de cumplir lo acordado y ha recordado que no negociarán presupuestos hasta que no se produzcan avances en materia de financiación.
Frutos de gobiernos anteriores
Además, ha señalado que Illa ha carecido de ambición en su discurso, acusándolo de olvidar a la clase trabajadora y a las mujeres. Capella ha defendido que este Govern está recolectando «una cantidad ingente de frutos que son el precedente de los gobiernos anteriores».
Por último, ha criticado que Illa hable de Catalunya «como si no hubiese existido antes o no hubiese estado en marcha antes». Aseguró que insinuar que Catalunya no ha estado abierta al mundo en los últimos años es una falta de respeto hacia la labor de los ejecutivos anteriores.
