La Consejería de Medio Ambiente, Universidades, Investigación y Mar Menor ha establecido una regulación sobre el acceso y tránsito en el Parque Regional de Calblanque, Monte de las Cenizas y Peña del Águila durante la Semana Santa. Esta medida tiene como objetivo prevenir aglomeraciones, organizar la llegada de visitantes y proteger los valores ambientales de uno de los espacios litorales más singulares de la Región de Murcia.
La Orden, que fue publicada el pasado miércoles en el Boletín Oficial de la Región de Murcia (BORM), responde a la notable afluencia de visitantes que se produce cada año en esta época, especialmente debido al incremento de desplazamientos hacia la costa durante los días festivos, según ha informado la Comunidad Autónoma.
Para reducir la presión sobre este espacio natural protegido, se implementarán medidas restrictivas en los accesos de vehículos, así como un refuerzo de las normas de uso público en las zonas de playas, dunas y áreas con alta sensibilidad ecológica. Durante los días con mayor afluencia de visitantes, el acceso para vehículos particulares estará controlado hasta alcanzar la capacidad máxima de los aparcamientos, que se ha fijado en 291 plazas. Esta estrategia tiene como finalidad evitar la circulación incontrolada dentro del Parque, al tiempo que se minimiza el impacto en áreas especialmente frágiles desde el punto de vista ecológico.
Además, se mantendrá la prohibición de vehículos a motor en el área de playas durante la noche, de 20:30 a 08:00 horas. Esta limitación busca tanto la conservación del entorno como la seguridad y el uso adecuado de este espacio natural protegido.
María Cruz Ferreira, secretaria autonómica de Energía, Sostenibilidad y Acción Climática, ha destacado que «Calblanque es un espacio natural de enorme valor ambiental y paisajístico, y precisamente por eso requiere una gestión responsable en los periodos de máxima afluencia». Ferreira ha subrayado que «estas medidas buscan que el disfrute del parque sea compatible con la conservación de sus hábitats, fauna y flora, evitando situaciones de saturación que terminan dañando un entorno que es de todos».
Animales de compañía
La regulación del acceso también contempla otras acciones orientadas a reforzar la protección de la biodiversidad. Entre estas, se mantiene la prohibición de animales de compañía en el área de playas y zonas dunares hasta el 30 de septiembre, coincidiendo con los períodos más sensibles para especies vulnerables, como el chorlitejo patinegro y la tortuga boba. En el contexto del parque, se establece que los perros deberán estar siempre atados.
Ferreira ha enfatizado la necesidad de anticiparse a la posible concentración de visitantes, afirmando que «tenemos la obligación de anticiparnos y actuar con responsabilidad cuando sabemos que se van a producir concentraciones importantes de visitantes». Además, ha señalado que experiencias pasadas demuestran que ordenar los accesos y establecer normas claras mejora la protección del parque y también la experiencia de los visitantes, ya que esto evita colapsos y comportamientos inadecuados.
Normativa de pesca
La normativa también prohíbe el vivac en las playas entre el 1 de junio y el 30 de septiembre y mantiene restricciones sobre ciertas actividades para minimizar las molestias a la fauna y prevenir impactos ambientales. Como novedad, se introduce la comunicación previa para algunas actividades específicas, como el acceso para la pesca, con el objetivo de simplificar la gestión sin comprometer la protección ambiental.
El Gobierno regional recuerda que Calblanque forma parte de la Red Natura 2000 y alberga hábitats de gran valor ecológico, por lo que su conservación exige medidas proporcionales y bien planificadas. La regulación de los accesos es parte de una estrategia consolidada que busca equilibrar el uso público con la preservación del patrimonio natural.
Desde la Comunidad, se hace un llamamiento a la colaboración ciudadana para respetar la señalización, seguir las indicaciones del personal del parque y planificar las visitas con antelación. «La mejor manera de disfrutar de Calblanque es hacerlo desde el respeto», concluyó Ferreira, reiterando que «proteger este espacio hoy es la garantía de que podamos seguir disfrutándolo mañana en las mejores condiciones».
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