El Ejecutivo autonómico no prevé a corto plazo cambios en las exigencias de catalán en la Función Pública.
PALMA, 23 Ago. (EUROPA PRESS) – La consellera de Trabajo, Función Pública y Diálogo Social, Catalina Cabrer, ha reivindicado el papel del Govern en las negociaciones entre patronales y sindicatos, señalando que el Ejecutivo y ella misma son firmes defensores del diálogo social, entendido como «propiciar puentes» y no «hacer un circo mediático intentando hacer declaraciones o adueñándose de debates».
En una entrevista, Cabrer ha insistido en que lo que hace y hará siempre su Conselleria es «tender los puentes necesarios, estar a disposición y provocar debates, pero nunca tensionar ni imponer, porque cuando se llega a acuerdos bajo presiones o imposiciones, no son buenos acuerdos».
«Es absolutamente falso que este Govern no haya mediado en conflictos. Es más, lo he hecho yo en primera persona», ha añadido, aludiendo a negociaciones que se cerraron satisfactoriamente en el TIB y el sector de la hostelería.
La consellera ha celebrado los buenos resultados de estos conflictos entre patronales y sindicatos, con subidas salariales y mejoras laborales. En relación a un convenio en hostelería, reconoció que la amenaza de huelga y la posibilidad de un bloqueo del aeropuerto actuaron como catalizadores, aunque aseguró que el acuerdo estaba casi alcanzado.
Sin embargo, en el sector del transporte no pudo evitarse la huelga. «Ojalá no hubiera habido un solo día de huelga, porque éramos muy conscientes de los perjuicios que se estaban generando a la ciudadanía», admitió.
A pesar de esto, la consellera defendió la importancia de la negociación colectiva, destacando que ambos conflictos resueltos son un ejemplo del buen hacer, a pesar de las tensiones que surgieron.
«A veces hay negociaciones que pueden generar problemas, como pasó en el TIB. Hubo tensiones fuertes, pero yo siempre digo que las tensiones, aunque no son deseables, forman parte de una negociación. Una huelga es lícita, es legal y es una herramienta que tienen los trabajadores para sus reclamaciones», afirmó, elogiando también «la madurez de los interlocutores sociales, tanto sindicatos como empresas, que al final encuentran el punto adecuado para que los trabajadores tengan un buen salario y que las empresas puedan trabajar».
Sobre la posibilidad de una integración del TIB por parte de la Administración, la consellera aseguró que «no está sobre la mesa», aunque añadió que «lo deseable es que las concesiones funcionen bien y no den problemas ni a los usuarios ni a los trabajadores».
Cabrer instó a tener en cuenta el bienestar laboral en futuras concesiones y criticó al anterior Ejecutivo por haber firmado contratos de adjudicaciones sin prever actualizaciones salariales.
Para la recién nombrada consellera, el hecho de que el concepto de diálogo social se utilice como nombre para una de las tres estructuras de su área es una prueba del mensaje que quiere lanzar. «Me siento muy orgullosa de que la conselleria sea de Trabajo, Función Pública y Diálogo Social. Para mí, el diálogo social es fundamental y este gobierno lo tiene claro», destacó.
Función Pública, Catalán e IB3
Durante la entrevista, la consellera también abordó otros temas relacionados con las áreas que coordina. En lo que respecta a la Función Pública y la situación de la integración de IB3 en el organigrama público, Cabrer citó que se encuentra en una fase actual de revisión de la situación laboral para encuadrar a unos 300 profesionales ya internalizados dentro de la administración.
A día de hoy, explicó, el ente está recabando la información de los profesionales. «La administración pública tiene alguna rigidez respecto a titulaciones, puestos de trabajo y retribuciones, y hay que mirar bien la documentación», apuntó, reconociendo que se han encontrado con aspectos mal ejecutados, como advirtió la Sindicatura de Cuentas.
Por otra parte, respecto a la situación del catalán en la Función Pública y a posibles cambios en requisitos, la consellera aseguró que a corto plazo no se prevén cambios en las exigencias del idioma propio de Baleares para el acceso a la administración. «De momento, continuaremos con la normativa que tenemos ahora y con los requerimientos que tenemos hoy por hoy para cada una de las relaciones de puestos de trabajo», concluyó.
En el próximo curso político, que enfrentará con «responsabilidad y humildad», los objetivos incluyen comenzar a desplegar la ley de conciliación, aprobada en junio, y dar un nuevo impulso al plan contra el absentismo, que ella misma impulsó desde la Secretaría Autonómica de Trabajo.
