El experto en tabaquismo, Karl Fagerström, ha expresado su opinión sobre las bolsas de nicotina, sugiriendo que, si son rechazadas como productos comerciales derivados del tabaco en algunos países europeos, podrían ser aprobadas como medicamentos y vendidas como productos de reemplazo, similar a los parches, chicles o pastillas de nicotina.
Registro y aprobación en la Unión Europea
Fagerström ha indicado que «dentro de la Unión Europea es posible que las bolsitas de nicotina tengan que registrarse y aprobarse como medicamentos, como productos de sustitución de nicotina». Aunque esto podría implicar costes adicionales para las empresas que las comercializan, también podría ofrecer «potenciales ventajas».
Durante su intervención en el octavo foro para la reducción del daño del tabaco, celebrado en Atenas y organizado por la Schore, Fagerström explicó que si las bolsitas de nicotina se registran como Terapia de Reemplazo de Nicotina (TRN), «se puede hacer publicidad» sobre ellas y «las ventas son muy diferentes».
Preocupantes tendencias regulatorias
El experto también ha expresado su preocupación por las «preocupantes tendencias regulatorias» que están surgiendo en algunos países respecto a los productos alternativos al tabaco. Ha manifestado que «están sucediendo cosas preocupantes con los gobiernos y los grupos de presión que quieren prohibir los productos menos nocivos y dejar en el mercado los cigarrillos».
Fagerström ha declarado que las bolsas de nicotina son «la menos dañina» forma de consumo de nicotina, aunque reconoció que el futuro de los productos alternativos y derivados del tabaco enfrenta un panorama «complejo» y «cada vez más restrictivo».
En su intervención, realizó un análisis exhaustivo sobre la evolución de los productos de nicotina y su potencial para disminuir los riesgos asociados al consumo de tabaco, enfatizando que «la nicotina no es el problema; son los miles de químicos contenidos en el fuego de tabaco los que hacen que su uso sea mortal».
Ejemplo de Suecia en la reducción del consumo de tabaco
Fagerström destacó el caso de Suecia como un ejemplo paradigmático en la reducción del consumo de cigarrillos, donde la prevalencia se sitúa en un 5% dentro de la Unión Europea. «Suecia tiene algo así como un superpoder en el área de la nicotina», afirmó, defendiendo que la prevalencia del tabaco puede reducirse con el apoyo de productos alternativos.
Comparó las sustancias nocivas encontradas en diferentes productos de tabaco: 84 en el caso del cigarrillo, 19 para el snus (tabaco que se consume por vía oral) y solo 2 para las bolsas de nicotina. «Si el problema principal del tabaco es el sufrimiento, la muerte y la enfermedad, se puede reducir drásticamente el problema», concluyó Fagerström.
