MÉRIDA/MADRID, 14 Feb. (EUROPA PRESS) – La magistrada extremeña Ángela Murillo, la primera mujer que ingresó en la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional en 1993 y que se convirtió en la primera juez en acceder al tribunal y en presidir una de sus secciones, ha fallecido a los 73 años de edad este pasado viernes.
Entre las primeras voces en lamentar su fallecimiento se encuentra la presidenta de la Junta de Extremadura en funciones, María Guardiola, quien ha puesto en valor su trayectoria profesional y ha destacado a la magistrada como un «ejemplo de rigor, valentía y compromiso con la Justicia«.
Oriunda de la localidad pacense de Almendralejo, Murillo dedicó más de cuatro décadas de su vida a la judicatura, de las cuales 33 transcurrieron en este tribunal especial, escenario de algunos de los juicios más mediáticos de la historia del país, como el ‘caso Nécora’, el ‘caso EKIN’, el ‘Gescartera’ o el ‘caso Villarejo’.
Primeros pasos de su carrera
Murillo ingresó a la carrera judicial en septiembre de 1980 y su primer destino como jueza de instrucción fue en Lora del Río (Sevilla). Según recordaba ella misma, en ese momento, con 25 años, no era común que el juzgado lo ocupara una mujer. Este hecho quedó demostrado cuando, en sus primeros días, un hombre se presentó en su despacho preguntando por su abuelo, ya que la confundió con la nieta del magistrado.
Tras su paso por los juzgados de Vélez Málaga y Onteniente (Valencia), estuvo seis meses en un juzgado de instrucción de San Sebastián. Sin embargo, ya ese mismo año (1986) consiguió una plaza en la Sección Séptima de la Audiencia Provincial de Madrid, donde rápidamente fue nombrada presidenta de la Sección Quinta.
En mayo de 1993, accedió a la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, convirtiéndose en la primera mujer que tomó posesión en este tribunal —Manuela Fernández de Prado fue designada al mismo tiempo, pero tomó posesión posteriormente—, destacándose como la primera jueza que presidió una sección de esa Sala, la Sección Cuarta, que contaba con una mayoría femenina.
