LOGROÑO, 6 Sep. (EUROPA PRESS) – En un año marcado por una de las cosechas «más complicadas y cortas» que se recuerdan, la Federación de Cooperativas Agrarias de La Rioja (FECOAR) ha manifestado su «profunda preocupación» por la aparición de operaciones comerciales a precios que considera abusivos para los viticultores y cooperativas de Rioja, lo que, según advierten, «les condena a la ruina».
Incremento de costes de producción
A esta problemática se suma «un incremento desmesurado de los costes de producción». Para mantener la calidad del producto, la inversión por hectárea se ha elevado a niveles nunca vistos en tratamientos fitosanitarios y labores de campo. Resulta preocupante que los precios ofrecidos por algunos operadores «no cubran ni de lejos los costes efectivos de producción», lo que supone una vulneración de la Ley de la Cadena Alimentaria y un ataque directo a la sostenibilidad económica de las explotaciones vitícolas y de las cooperativas que las agrupan.
Responsabilidad de los compradores
FECOAR ha declarado que, aunque entienden las dificultades enfrentadas por empresas y bodegas en un mercado complicado, «no es admisible que establezcan precios de compra de uva tan bajos que, de mantenerse, condenarán inevitablemente a la ruina a miles de viticultores y a sus cooperativas». Estos precios de referencia proceden de actores con un peso determinante en la cadena y tienen un «efecto arrastre» que condiciona al resto de operadores.
Impacto social y territorial
La responsabilidad de estos actores «no es únicamente económica, sino también social y territorial», pues sobre sus decisiones se sostienen los ingresos de los viticultores y la viabilidad de las cooperativas, que aseguran empleo, fijan población y cohesionan el territorio.
Llamado a la responsabilidad colectiva
El presidente de FECOAR, Alfredo Sánchez Sodupe, ha afirmado: «No podemos aceptar que este año, con una cosecha tan complicada y un sobreesfuerzo de los agricultores por mantener la calidad, se planteen precios que no cubren ni los costes mínimos de producción». Desde la federación, «apelamos a la responsabilidad colectiva y a la necesidad de establecer precios que reconozcan el valor del producto y permitan a las cooperativas y a sus socios mantener su actividad, garantizando la sostenibilidad del viñedo y, por lo tanto, del sector. No se trata de una reclamación coyuntural, sino de la exigencia de unas condiciones básicas de dignidad y supervivencia del Rioja».
