El presidente del Partido Popular (PP), Alberto Núñez Feijóo, ha afirmado que el Gobierno español contaba con información sobre la posibilidad de una crisis migratoria que, este jueves, llevó a 50.000 personas —según datos proporcionados por el Ejecutivo— a cruzar ilegalmente a la ciudad autónoma de Ceuta desde Marruecos. Feijóo ha criticado la inacción del Gobierno en esta situación y considera «ridícula» la decisión de instalar barreras marítimas de contención, tomada de forma posterior a los hechos.
«Tenemos el derecho a que el Gobierno nos explique por qué no actuó al conocer lo que iba a suceder», declaró Feijóo en una comparecencia realizada en Ceuta, junto al presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas. «Queremos saber si el Gobierno tenía conocimiento, como parece indicar, desde hace días de que esto se iba a producir», insistió.
El líder del PP no se muestra convencido de que «todos los servicios de información» de España fallaran y no tuvieran previsiones sobre la llegada masiva de migrantes a la frontera con Marruecos. «La responsabilidad de responder a esta cuestión recae sobre el Gobierno», afirmó.
También calificó como «ridícula» la medida del Ejecutivo de instalar una barrera de contención de 500 metros en el espigón de Ceuta, que se ha comenzado a colocar este sábado.
UNA «INDOLENCIA» QUE «VIENE DE LARGO»
«Si ahora son válidas las boyas, ¿por qué no se colocaron mucho antes?», cuestionó Feijóo, quien destacó que en 2021 entraron «entre 10.000 y 15.000 personas» en Ceuta y que no se tomó ninguna medida hasta que el número de migrantes llegó a 60.000. «La indolencia viene de largo», subrayó.
Feijóo también criticó al Gobierno por delegar la resolución de la crisis «en la mera voluntad de quienes han ocupado la ciudad», en vez de hacer uso de las competencias necesarias para garantizar la integridad territorial. «Lo que nunca haría un gobernante responsable es delegar su obligación de resolver la situación en otros», remarcó.
El líder popular llamó a un Gobierno «responsable» a ir «más allá de la urgencia» y a explicar «cómo ha llevado España a esta situación», además de reconocer que el Estado «carece de una respuesta eficaz para proteger esta frontera».
«Que haya miles de ciudadanos que temen por su integridad en las calles españolas es una vergüenza. Que haya miles de familias que se sienten abandonadas en su propio país es una vergüenza», clamó Feijóo, quien aprovechó la oportunidad para agradecer el trabajo de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.
Estas fuerzas, afirmó, «están haciendo un esfuerzo descomunal con recursos manifiestamente insuficientes» para contener una crisis que, según su opinión, «no es un incidente más», sino «una ocupación premeditada y sin precedentes de un territorio español», que, subrayó, no era «imprevisible» ya que «esta amenaza se conocía».
RECUPERAR EL ORDEN Y LA AUTORIDAD
«España debe recuperar el orden y la autoridad», enfatizó Feijóo, quien subrayó que esto implica que «quienes han ocupado Ceuta deben irse», y que se debe responder con «contundencia» ante cualquier ataque a la integridad territorial. Asimismo, abogó por implementar una política migratoria que «haga al Estado más fuerte». «La integridad territorial de España no se negocia, se defiende», apuntó.
También hizo hincapié en la necesidad de esclarecer «qué ha fallado en la cooperación con Marruecos», aunque defendió la importancia de mantener una relación basada «en el respeto mutuo, la cooperación y la buena vecindad» con el país magrebí. Según su criterio, esta colaboración debe sustentarse en la «reciprocidad, la transparencia y la buena fe».
«ESPAÑA NO DEBE AISLARSE DE LA UE»
En su comparecencia, Feijóo advirtió que España «no puede afrontar esta crisis enfrentándose a quienes dentro de la Unión Europea reclaman una política migratoria más unida, más eficaz, más ordenada y más firme». En este sentido, aseguró que se mantiene en contacto con dirigentes europeos y subrayó que el fenómeno migratorio que afecta a Ceuta también constituye «un problema de la Unión Europea». Para él, el Gobierno no debe «aislarse de la Unión y mucho menos boicotearla», sino reforzar las fronteras «con la misma determinación y recursos» que, según indicó, utilizan otros socios comunitarios.
